Ciudad Ho Chi Minh (VNA) – La población de Ciudad Ho Chi Minh crece rápidamente y, al mismo tiempo, envejece, lo que plantea un gran desafío en cuanto a la mejora de la calidad de vida de las personas mayores.
Según la Oficina General de Estadísticas, la ciudad entró oficialmente en la fase de “envejecimiento demográfico” en 2017, con un 10,28% de personas de 60 años o más (889.178 personas). Esta transición, ocurrida seis años después del promedio nacional, se está acelerando actualmente. En 2025, tras la fusión, esta tasa alcanzó el 11,40%, es decir, más de 1,57 millones de personas mayores, un récord nacional. Este aumento supera las previsiones y exige urgentemente políticas e infraestructuras adaptadas.
Según el doctor Nguyen Van Vinh Chau, uno de los principales desafíos está relacionado con la atención geriátrica. El perfil sanitario está cambiando, pasando de enfermedades infecciosas a enfermedades no transmisibles como la diabetes y la hipertensión. En promedio, cada persona mayor padece más de dos patologías simultáneamente, lo que requiere tratamientos a largo plazo. Esta situación tiene importantes repercusiones en su bienestar psicológico, sus actividades diarias y su integración social, especialmente porque una gran parte de los mayores, en situación de precariedad o sin ingresos estables, depende económicamente de sus familias.
Actualmente, la metrópoli del sur cuenta con 16 centros de protección social, de los cuales doce acogen a personas mayores. Según Nguyen Tang Minh, subdirector del Departamento Municipal de Salud, este crecimiento demográfico obliga al sector sanitario a revisar sus recursos y su estrategia. Además de la edad, la enfermedad y la precariedad, el acceso completo a los servicios de salud sigue siendo muy limitado, ya que el sistema tiene dificultades para seguir el ritmo.
A pesar de una esperanza de vida estimada en 76,7 años en 2025, la ciudad aún no dispone de un hospital geriátrico especializado. Cada año, las personas mayores realizan entre 5 y 6 millones de consultas externas y se registran entre 320.000 y 380.000 hospitalizaciones. El tratamiento de las enfermedades crónicas se basa en gran medida en el suministro de medicamentos esenciales cubiertos por el seguro de salud.
De aquí a 2030, el sector tiene como objetivo aumentar la esperanza de vida hasta los 77 años, de los cuales 68 serían en buen estado de salud, garantizando al mismo tiempo revisiones médicas periódicas y una mejor gestión de las enfermedades crónicas.
Las autoridades también prevén desarrollar residencias adaptadas, centros piloto de atención diurna y hospitales geriátricos, así como un mayor uso de tecnologías en la gestión de los servicios de salud. Actualmente se está elaborando un plan de desarrollo de infraestructuras de atención sanitaria con horizonte 2030.
Según Nguyen Tang Minh, el objetivo para 2030 es crear más de treinta nuevas estructuras (públicas, privadas y asociaciones), incluyendo quince residencias con internado y quince centros de día. Una red de 168 antenas cubrirá los barrios y se formarán 2.500 profesionales cualificados. Destaca la necesidad de socialización, que requiere incentivos a la inversión, políticas fiscales y de suelo, así como un seguro de cuidados de larga duración.
Para Pham Binh An, subdirector del Instituto de Investigación y Desarrollo de Ciudad Ho Chi Minh, la intervención del Estado, aunque esencial, no es suficiente por sí sola. Por ello, el recurso al sector privado resulta indispensable. Sin embargo, los inversores se enfrentan a varios obstáculos, especialmente financieros y fiscales, así como a la escasez de recursos humanos cualificados.
Por último, la Resolución n.º 72 del Buró Político fomenta el fortalecimiento de la salud de la población, pero aún no prevé suficientes mecanismos de incentivo para el desarrollo de residencias de mayores, un aspecto que merece ser aclarado y profundizado, concluyó./.