Hanoi (VNA)- En 1988, los periodistas suecos Lasse Edwartz y Ulf Johansson tenían previsto viajar a Mozambique, pero un cambio de última hora los llevó a Vietnam, un país al que luego regresaron decenas de veces durante más de tres décadas y que se convirtió en la inspiración para su libro fotográfico “Encuentros en Vietnam”.
Según contó Edwartz, desde el primer momento sintieron una conexión especial con Vietnam, gracias a la hospitalidad de su gente, los paisajes de ensueño y una atmósfera llena de vitalidad.
En este ambiente único comenzó su recorrido para retratar a los vietnamitas en un período de profundos cambios, a través de imágenes cotidianas y llenas de autenticidad.
Para Johansson, cada encuentro representaba la oportunidad de contar una historia distinta, reflejo del optimismo de las personas a pesar de las dificultades de finales de los años 80 del siglo pasado.
Una de las personas que los reporteros recuerdan con más cariño de sus viajes a Vietnam es a una mujer llamada Binh, perteneciente a la etnia Dao, en la aldea Da Ban (provincia de Tuyen Quang).
Los fotógrafos la conocieron durante una misión vinculada al proyecto de cooperación Vietnam–Suecia en la fábrica de papel Bai Bang. Su arduo trabajo, inteligencia e influencia en la comunidad causaron una gran impresión.
Con el paso del tiempo, la relación dejó de ser simplemente fotógrafo–protagonista. Ella se convirtió en su “hermana mayor”, y visitarla era siempre su primera parada al regresar a la nación indochina.
Binh también fue un puente cultural que les ayudó a comprender mejor la vida y las costumbres locales.
Luego de tener más de 1.800 fotografías tomadas a lo largo de 35 años, la idea del libro surgió hace apenas cuatro años. La selección de unos cientos de imágenes significó meses de trabajo, sobretodo porque querían lograr un equilibrio entre la técnica y la emoción.
El libro está dividido en tres partes: fotografías en blanco y negro de finales de los años 80 y principios de los 90; una segunda parte en color que muestra la etapa de transformación del país; y una tercera dedicada exclusivamente a la historia de la familia de Binh, pieza central del proyecto.
La exposición Encuentros en Vietnam, presentada en Suecia, fue muy bien recibida. Muchos visitantes que habían viajado a Vietnam se emocionaron al ver imágenes familiares, mientras que otros expresaron su deseo de conocer el país sudeste asiático.
En Vietnam, la exhibición se mostró en la aldea Da Ban, causando profunda emoción entre los asistentes. Los habitantes pudieron verse a sí mismos y a su comunidad tal como eran décadas atrás.
Para los autores, ver estas fotografías colgadas con orgullo en las casas fue su mayor recompensa.
Edwartz y Johansson aseguran que no son diplomáticos, pero que, a través de la fotografía, han logrado conectar dos culturas: acercar Vietnam a los suecos y mostrar a los vietnamitas que su país es valorado y querido en Suecia. Hoy siguen recopilando nuevo material con la intención de continuar la historia de la aldea Da Ban como una extensión de Encuentros en Vietnam.
Luego de tres décadas y media, 15 viajes y miles de imágenes, su proyecto no solo documenta la transformación de Vietnam, sino también la humanidad, la memoria y la amistad que han surgido en estos años.
Para los reporteros, cada imagen es un encuentro, y ese viaje parece no haber llegado aún a su final./.