Naypyidaw (VNA)- El terrorismo sigue siendo una amenaza para el estado de Rakhine y podría producir “secuelas severas” en la región, alertó la asesora de Estado de Myanmar, Aung San Suu Kyi, en un discurso pronunciado en Singapur.
 
Los rohingyas huyeron de Rakhine a Palongkhali, Bangladesh, el 16 de octubre de 2017. (Fuente: AFP/VNA)

Según Suu Kyi, los riesgos procedentes de las actividades terroristas que originan la crisis humanitaria en Rakhine están presentes.

Señaló que de no resolverse el tema de seguridad, se desencadenará la violencia entre las secciones religiosas, lo que provocará serias consecuencias, no sólo para Myanmar sino también en otros países dentro y fuera de la región.

La también canciller myanmena dijo que este país estableció campos de refugio para los rohingyas que huyeron a Bangladesh. Sin embargo, explicó, es difícil trazar un itinerario para la repatriación de esas personas puesto que ese trabajo necesita coordinación y consenso de Dacca.  

Bangladesh tiene la responsabilidad de iniciar el proceso de repatriación de los rohingyas y la parte myanmena está dispuesta a recibir a esas personas en la zona fronteriza, añadió.

Consideró que el ritmo de ese proceso depende absolutamente del gobierno bangladesí.

Según datos de las Naciones Unidas, desde agosto de 2017 alrededor de 700 mil rohingyas huyeron a Bangladesh cuando el ejército myanmeno reforzó sus ataques contra esa minoría étnica.

Myanmar y Bangladesh acordaron en enero pasado completar la repatriación voluntaria de los refugiados en los próximos dos años. – VNA