Tran To Nga responde a prensa francesa (Fuente: VNA)

París (VNA) – La primera sesión de litigio del pleito levantado por la francesa de origen vietnamita Tran To Nga contra 26 proveedores estadounidenses de la dioxina utilizada por el ejército norteamericano en la guerra en Vietnam tendrá lugar el 3 de marzo próximo.

La decisión, pronunciada la víspera por el tribunal de la ciudad francesa Évry, abrirá una nueva etapa para el pleito, retrasado numerosos meses debido a actos no cooperativos de los abogados de esas empresas.

Estas acciones de las compañías estadounidenses, destinadas a ralentizar el progreso del procedimiento legal, pretenden socavar la determinación de Tran To Nga y sus defensores en el bufete de abogados Bourdon & Forestier y generar excesivos gatos. De hecho, con su potencia financiera, estas empresas tienen plena facilidad para pagar las tarifas del juicio, las cuales, en contrario, son sumamente altas para individuos. Y aún no se tiene en cuenta los gastos para traducir los expedientes de francés a inglés o viceversa.

Desde el inicio oficial del pleito el 16 de abril pasado, tuvieron lugar cinco sesiones procedimentales. El prolongamiento resulta desfavorable para To Nga, quien convive con numerosas enfermedades por la contaminación de dioxina como diabetes tipo 2, neurastenia y tumores en diferentes partes del cuerpo. Durante los últimos meses, fue hospitalizada consecutivamente para exámenes y cirugías.

En la sesión de ayer, los abogados que representan a las empresas estadounidenses presentaron una petición irracional al demandar a To Nga a realizar prueba sanguínea en un centro específico. Anteriormente, plantearon dudas sin fundamento sobre la “validez de los documentos” y reclamaron a la demandante presentar papeles, tales como contrato laboral o recibo de remuneración, para verificar que trabajó en áreas contaminadas de dioxina en la guerra.

Esa demanda es absurda, pues según To Nga, trabajó de manera voluntaria en trabajar en el frente del Sur como corresponsal de guerra de la Agencia noticiosa de Liberación (ahora Agencia de Noticias de Vietnam – VNA) y en esa situación, nadie requiere contrato laboral. Además, es imposible presentar el recibo de sueldo de personas que trabajaban durante la guerra hace 50 años.

La primera sesión de litigio, programada para el 3 de marzo próximo, será escenario para la clarificación de la responsabilidad de las empresas estadounidenses al producir la sustancia nociva que causa graves consecuencias para la salud humana y el medioambiente en Vietnam.

Sin embargo, es probable que estas compañías sigan levantar nuevos obstáculos para To Nga, tales como pedir que pruebe el vínculo entre la dioxina y las enfermedades transmitidas a generaciones de vietnamitas.

Hasta el momento, en círculo político estadounidense se considera que “no hay evidencias científicas claras” sobre los efectos de dioxina en la salud y así niegan su responsabilidad.

Los defensores de To Nga reafirmaron que continúan luchando hasta el final. Por su parte, la excorresponsal de guerra dijo que su propósito no sólo es ganar el pleito sino también despertar la conciencia del mundo sobre las graves consecuencias causadas por la dioxina que siguen patentes en Vietnam a pesar de que la guerra terminó hace más de 40 años.

Durante el lapso 1961-1971, la aviación de Estados Unidos roció 80 millones de litros de herbicida que contenían 400 kilogramos de dioxina, uno de los componentes químicos más tóxicos reconocidos por el hombre.

Más de cuatro millones 800 mil personas resultaron expuestas al agente naranja, de ellas tres millones son víctimas. – VNA