Hanoi (VNA) – Ante un proceso de envejecimiento poblacional que se encuentra entre los más rápidos del mundo, Vietnam está diseñando una estrategia integral para transformar este desafío demográfico en una oportunidad de desarrollo sostenible, con un enfoque centrado en el “envejecimiento saludable” y el fortalecimiento de sus sistemas de atención primaria y de cuidados a largo plazo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que, para 2050, una cuarta parte de la población vietnamita tendrá más de 60 años. Esta transición, resultado de una mayor esperanza de vida y una baja tasa de fecundidad, conlleva presiones sin precedentes sobre los sistemas de salud y protección social. Aunque la calidad de vida ha mejorado, muchos adultos mayores enfrentan hasta una década de sus vidas con enfermedades o deterioro significativo de la salud, a menudo con múltiples condiciones crónicas como diabetes, problemas cardiovasculares o deterioro cognitivo.
La doctora Angela Pratt, representante de la OMS en Vietnam, subraya que la mayoría de estas enfermedades no transmisibles pueden prevenirse o controlarse mediante la gestión de factores de riesgo como el tabaquismo, la dieta poco saludable y el sedentarismo.
Formar hábitos de vida saludables lo antes posible, junto con fortalecer la atención preventiva, los exámenes de detección y la detección temprana de enfermedades, es crucial, afirmó.
En este contexto, el concepto de “envejecimiento saludable” se erige como objetivo central. Este enfoque prioriza mantener y optimizar las capacidades funcionales físicas y mentales, permitiendo a las personas mayores un bienestar, autonomía y felicidad sostenidos. No se trata necesariamente de la ausencia de enfermedad, sino de gestionar eficazmente las condiciones crónicas para preservar la calidad de vida y permitir la contribución continua de los mayores como valioso recurso de experiencia y sabiduría para la sociedad.
Para materializar esta visión, la OMS recomienda a Vietnam dos prioridades estratégicas clave. La primera es consolidar un sistema sólido de atención primaria de salud, capaz de gestionar hasta el 90% de las necesidades sanitarias, incluidas las de los adultos mayores. La OMS ha proporcionado el marco de “Atención integrada para las personas mayores" (ICOPE), que incluye una aplicación digital para evaluar de manera sistemática las necesidades y elaborar planes de atención personalizados a nivel comunitario.
La doctora Pratt valoró el compromiso de Vietnam, reflejado en directivas partidistas como la Resolución 72-NQ/TW, que prioriza el fortalecimiento de la atención primaria y la prevención. Los objetivos incluyen exámenes de salud anuales gratuitos para la población a partir de 2026, la modernización total de los centros de salud comunales y la cobertura de seguro de salud para más del 95% de la población el próximo año, avanzando hacia la cobertura universal en 2030.
La segunda prioridad estratégica es desarrollar un sistema formal de cuidados a largo plazo. Este conjunto de servicios médicos y sociales es esencial para apoyar a los adultos mayores con dependencia en actividades diarias básicas. Con el cambio en las estructuras familiares y la urbanización, la demanda de estos servicios, ya significativa, crecerá rápidamente en las próximas décadas.
Desarrollar un sistema de cuidados a largo plazo requiere definir claramente un paquete de servicios, modelos de prestación, una fuerza laboral capacitada y certificada, y un mecanismo de financiamiento sostenible, explicó la doctora Pratt.
Más allá de mejorar la calidad de vida y aliviar la carga familiar, este sector emergente puede convertirse en un nuevo motor económico, generando empleo e impulsando industrias relacionadas, al tiempo que reduce hospitalizaciones innecesarias.
El envejecimiento poblacional también puede catalizar la innovación, particularmente en telemedicina, dispositivos portátiles de monitoreo de salud e inteligencia artificial, siempre que se garantice su accesibilidad, asequibilidad y seguridad de datos.
Vietnam ya ha logrado avances significativos en la formulación de políticas para abordar el envejecimiento. Alinear la reforma del sistema de salud primaria con el desarrollo de cuidados a largo plazo y políticas sociales inclusivas será fundamental para convertir este desafío demográfico en un pilar para un desarrollo nacional sostenible y resiliente./.