Ha Nam, Vietnam​ (VNA)- Visitantes nacionales y extranjeros asistieron hoy en la provincia norvietnamita de Ha Nam a la ceremonia-festival Tich Dien (labranzas), una práctica tradicional para orar por buenas cosechas y estimular la producción agrícola. 
Artista española decoran a un búfalo durante el festival (Fuente: VNA)

Según los libros históricos, en el año 987 el primer rey de la dinastía Le (980-1009), Le Dai Hanh, hizo un surco en el campo de arroz en la comuna de Doi Son, en Ha Nam, con el propósito de estimular a los campesinos a trabajar con diligencia e impulsar la agricultura.

La actividad, organizada anualmente el séptimo día del primer mes lunar, da inicio a la primera siembra arrocera del año y se convirtió en una tradición en los siguientes reinados. 

Durante la fiesta, tienen lugar las procesiones de la tablilla sagrada del rey Le Dai Hanh desde la pagoda de Long Doi Son hasta el lugar ceremonial, rezo al dios de la agricultura y la práctica de los primeros surcos en campos del cultivo.

El festejo incluye además ceremonias rituales y diversas actividades como combates de búfalos, juegos populares, presentaciones de Cheo (teatro popular), danza de dragón y las competencias de arte marcial, entre otras.

Mientras tanto, hoy también se celebró en el distrito de Ha Hoa, en la provincia septentrional de Phu Tho, un festival tradicional dedicado a Au Co, considerada por la mitología vietnamita como la Madre de la Nación.  

La festividad incluyó procesión de ofrendas, rituales típicos y juegos populares.  

Se trata de un acto cultural anual para orar por la paz, la unidad nacional, la prosperidad y la felicidad, así como para preservar y desarrollar valores intangibles.  

Cuenta la leyenda que hace unos cuatro mil años, el hada Au Co se casó con el rey dragón del mar, Lac Long Quan, y dio a luz una bolsa de huevos de la que salieron 100 niños, los primeros vietnamitas.  

Para ampliar los territorios, Lac Long Quan se llevó 50 hijos al mar, mientras Au Co se estableció en las tierras montañosas y enseñó a los restantes niños el cultivo de arroz y la confección de tejidos.

Para homenajear a la madre de la civilización vietnamita, se edificó un templo en la comuna de Hien Luong, distrito de Ha Hoa, donde se celebra anualmente una gran fiesta durante los primeros días del año lunar. –VNA