Segúnlos especialistas, la formación de las comunidades al respecto coadyuvóal fomento de las fuerzas e iniciativas de toda la población y el usoeficiente del capital social dedicado a esas actividades, añadió.
Gracias al empeño del gobierno y las autoridades locales, el términode las transformaciones climáticas ya no resulta ajeno a la población.
Uno de los ejemplos más destacado es el caso delos campesinos del Delta del río Mekong, quienes alcanzaron éxitos en elcultivo de arroz en los suelos inundados y también en la cría de pecessin escama y anguilas.
Según la profesora TrinhThi Kim Ngoc del Instituto vietnamita de Estudios del Ser Humano,constituye un factor esencial la consideración de los beneficios y eldesarrollo de la población como el centro del programa.
De acuerdo con la experta, el país necesita priorizar la formación delas comunidades al respecto sobre la base de garantía del bienestarsocial y elevación de las capacidades relativas de los pobladores.
Agregó que figuran como dos de las metas principales del programaelevar la capacidad de la población e impulsar la economía hacia uncrecimiento verde.
Enfatizó la necesidad deprestar atención a apertrechar a la población con experiencias sobre elenfrentamiento in situ a los desastres naturales e intensificar loscursos de entrenamiento, así como ensayos relativos.
Por otro lado, subrayó la importancia del empeño del poder local enmejorar las condiciones de vida para sus residentes mediante latrasferencia de tecnología verde y estimulación de medios de vida haciauna tendencia de bajo carbono.
Respecto a la producción, recomendó el cultivo con variedades resistentes a la salinidad, inundaciones y sequías.
Remarcó además la responsabilidad del gobierno de mejorar la sanidadpública y modernizar la infraestructura al respecto.
De acuerdo con datos oficiales, alrededor de 70 por ciento de lapoblación vietnamita tiene que enfrentar las consecuencias del cambioclimático.
Vietnam, una de las naciones másvulnerables ante las variaciones meteorológicas, prevé sufrir en 2050una pérdida material de dos a cuatro por ciento del Producto InternoBruto y esa cifra podrá ascender en el futuro a 6,5 por ciento.- VNA