Hanoi (VNA)- El primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, instó hoy a mayores esfuerzos para cumplir el objetivo de limpiar todas las tierras contaminadas con bombas y minas hasta una profundidad de 0,5 metros para 2045, momento en que se cumple el centenario de la fundación del país.
Minh Chinh, quien también es el jefe del Comité Directivo Nacional para la superación de las secuelas de minas y productos químicos tóxicos tras la guerra, hizo tal orientación al presidir una conferencia destinada a realizar el balance del programa de acción para dicha labor en el periodo 2010-2025 (Programa 504) y desplegar las orientaciones y tareas del próximo periodo.
En la cita, el dirigente dijo que, aunque la guerra ha quedado atrás, sus secuelas siguen siendo muy pesadas, especialmente para los familiares de los mártires, las personas con méritos revolucionarios, los heridos y enfermos de guerra, y los afectados por el agente naranja... Entre estas consecuencias, las minas y explosivos remanentes de guerra cobraron la vida de más de 40.000 personas inocentes, hirieron a más de 60.000 y dejaron a miles de familias en dificultades, además de destruir el entorno de vida y la naturaleza, lo que supone un gran obstáculo para el desarrollo socioeconómico.
Por tal motivo, enfatizó que el Partido y el Estado vietnamitas definen la superación de las secuelas de las minas como una tarea política central, urgente y duradera, ligada al desarrollo socioeconómico y a la construcción y salvaguarda de la Patria. La promulgación del Programa 504 reafirma sus enormes esfuerzos y determinación política para eliminar pronto el peligro que conllevan las minas y explosivos remanentes, devolviendo un entorno seguro y una vida pacífica a la población.
Al repasar los resultados alcanzados tras 15 años de implementación del Programa 504, Minh Chinh afirmó que Vietnam se ha convertido en un modelo mundial de cooperación para superar las secuelas en la postguerra. La cooperación internacional en el desminado es el mensaje de un Vietnam que valora el precio de la paz.
Exigió continuar identificando la superación de las secuelas de las minas como una tarea humanitaria importante y urgente, una responsabilidad de todo el sistema político, desde el nivel central hasta el local, las agencias, unidades, organizaciones y todas las clases sociales, con las fuerzas armadas como núcleo. Subrayó el objetivo de proteger la vida, la salud y la seguridad de la población, limpiar el medio ambiente y crear condiciones para que las localidades afectadas por minas y químicos tras la guerra logren un desarrollo socioeconómico sostenible.
Sobre esta base, exhortó a seguir revisando y perfeccionando el sistema de políticas y leyes sobre este trabajo. De inmediato, instruyó elaborar y presentar con urgencia ante las autoridades competentes la Ordenanza sobre la superación de las secuelas de las minas y explosivos remanentes de la guerra; movilizar y utilizar al máximo los recursos nacionales e internacionales; y lograr que paso a paso las fuerzas locales y de base se conviertan en un eslabón importante en las labores de desminado.
Al señalar la importancia de ampliar y fortalecer activamente la cooperación internacional, Minh Chinh indicó que se debe elevar el nivel de dicha colaboración, impulsando la multilateralización y la diversificación de las relaciones, especialmente con gobiernos, fondos, organizaciones mundiales y grandes corporaciones; así como compartir experiencias para que Vietnam se convierta en un "modelo internacional pionero" en el frente del desminado y la superación de las secuelas de guerra.
Vietnam seguirá siendo activo y proactivo en estas tareas, actuando como un amigo, un socio confiable y un miembro activo y responsable de la comunidad internacional, prometió, al expresar su deseo que la comunidad mundial asuma conjuntamente su responsabilidad, se una para remediar las consecuencias de la guerra y, al mismo tiempo, preserve la paz y fortalezca las relaciones de amistad y cooperación para el desarrollo mutuo.
En la conferencia, representantes de países y organizaciones internacionales en Vietnam, como los embajadores de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y el Representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), expresaron su solidaridad y se comprometieron a seguir acompañando al país en la superación de las secuelas de las minas y bombas, en aras de coadyuvar a garantizar la seguridad de la población y brindar un entorno seguro para el desarrollo socioeconómico local.
En los últimos 15 años, Vietnam, con el apoyo y la cooperación de seis países y 14 organizaciones internacionales, ha implementado eficazmente el Programa 504. En el periodo 2010-2025, el país destinó un presupuesto total de unos 1,1 mil millones de dólares para ejecutar 8.844 proyectos de examen y desminado, limpiando cerca de 530.000 hectáreas de un total de 6,1 millones de hectáreas de tierra con sospecha de contaminación en todo el país.
Gracias al impulso de la propaganda y la educación para prevenir accidentes por minas y bombas, la conciencia y las habilidades de prevención de la población han mejorado. Mientras que entre 2010 y 2016 hubo 463 víctimas por explosivos remanentes, a partir de 2017 ha habido años en los que solo se registraron de uno a dos accidentes./.