Hanoi (VNA) – El Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP, inglés) posee una gran importancia para Estados Unidos, pese a la salida de ese país de su “predecesor”- el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), según economistas.  

El CPTPP se sellará hoy en Chile y entrará en vigor a inicios de 2019, según lo previsto.  

Después de la decisión adoptada por el presidente Donald Trump en enero de 2017, representantes de los países del TPP-11 (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam) se congregaron en la ciudad centrovietnamita de Da Nang en noviembre pasado durante la Reunión de alto nivel del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) para tratar de salvar ese ambicioso acuerdo sin la participación de Estados Unidos.

Además de cambiar el nombre del acuerdo, esos países superaron grandes diferencias para presentar el CPTPP sobre la base de la “suspensión” de 22 cláusulas del anterior tratado referidas a algunas esferas como farmacia, propiedad intelectual y subsidio al sector estatal, propuestas en su mayoría por Estados Unidos.

En el contexto de que los 11 países buscan convertir el TPP en un tratado más integral, Washington ha manifestado la voluntad de considerar su reincorporación. 

En enero pasado, Trump declaró durante la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, que el país norteamericano podrá regresar a ese pacto si alcanza un acuerdo más beneficioso.

Con posterioridad, el secretario estadounidense de Comercio, Steven Mnuchin, afirmó durante una conferencia inversionista en febrero que las negociaciones del CPTPP se pondrán de nuevo sobre la mesa.

El respaldo al CPTPP también se hace sentir en Washington, donde 25 senadores republicanos firmaron una carta a Trump para manifestar su apoyo al reciente anuncio del presidente con respecto al regreso a la mesa de diálogo.

Esos congresistas también consideraron que el fortalecimiento de los vínculos con los 11 países firmantes del CPTPP incrementará la competitividad de las empresas estadounidenses, creará millones de empleos y pondrá en práctica las potencialidades energéticas del país norteamericano.

Asimismo, la ampliación del acceso a un mercado con casi 500 millones de consumidores brindará a Estados Unidos significativos beneficios. De hecho, las grandes corporaciones de ese país se han aprovechado de la globalización. 

Analistas evaluaron que la “resurrección” del TPP bajo el nombre CPTPP está afectando el intercambio comercial entre Estados Unidos y las economías que crecen rápidamente en la región del Pacífico. 

La ausencia de Washington en tal gran acuerdo comercial, de cierto modo, lo ha alejado de las contrapartes en Asia-Pacífico, y como consecuencia, dañará la competitividad de esta mayor economía mundial y aumentará las barreras comerciales en el mercado doméstico.  

La salida de la Casa Blanca también creó más espacio para que Japón ocupe el papel de liderazgo en la protección y el impulso de los tratados comerciales panregionales; mientras que el CPTPP, un “TPP sin Estados Unidos”, ha confirmado su atracción e influencia, después de que grandes economías, entre ellas Reino Unido, expresaran su interés en ese acuerdo.  

Asimismo, el retiro del TPP ha dañado la posición en Asia de la primera economía mundial, mientras que el concepto “Indo-Pacífico” propuesto por Trump evidencia la importancia que concede a ese continente.  

El economista Zachary Torrey valoró que el regreso al CPTPP podrá revertir la tendencia bajista de la influencia de Washington en Asia.

Por otro lado, la participación de ese país podrá convertir a la comunidad del CPTPP en un bloque que represente el 40 por ciento del Producto Interno Bruto mundial y el 30 por ciento del intercambio comercial global. Los 11 países firmantes del acuerdo también tendrán mayor acceso al mercado norteamericano.

El economista Yeah Kim Leng, de la Universidad malasia Sunway, afirmó que la incorporación de Estados Unidos incrementará la influencia del CPTPP y los beneficios comerciales e inversionistas que buscan las economías más pequeñas. – VNA