Foto de ilustración (Fuente: VNA)

Hanoi (VNA) - El director del Hospital Nacional de Oncología, Tran Van Thuan, instó a detener la violencia contra el personal médico en Vietnam y sostuvo que el 90 por ciento de los ataques han ocurrido mientras atienden a los pacientes.

Así lo declaró en una conferencia en línea para llamar a detener la violencia contra los galenos, realizada recientemente en esta capital.

Las estadísticas del Ministerio de Salud mostraron que se registraron 22 agresiones contra profesionales del sector  entre 2010 y 2017. La mayoría de los casos ocurrieron en hospitales provinciales (60 por ciento) y el 70 por ciento de las víctimas de asaltos eran galenos.

Según la misma fuente, en lo que va de este año se reportan tres casos graves. El último caso conocido es el de un médico del Hospital Saint Paul, en esta capital, quien sufrió múltiples lesiones en la cara causadas por el padre de un niño de siete años que atendía.

A principios de febrero, dos obstetras en la provincia norteña de Yen Bai fueron atacadas por un hombre después de que los médicos, que estaban dando a luz a su bebé, le pidieran que no se subiera a la baranda de la ventana para filmar el nacimiento.

La violencia contra el personal médico es frecuente en muchos países del mundo, incluso en los países desarrollados, según se dio a conocer en la conferencia.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, de ocho al 38 por ciento de los trabajadores del gremio han sido abusados en el lugar de trabajo.

Un estudio publicado por el sitio web especializado en información médica Medscape en los Estados Unidos señaló que el 59 por ciento de los facultativos entrevistados sufrieron violencia verbal.

Otra investigación india precisó que hasta el 75 por ciento de los médicos han sido humillados, el 57 por ciento han recibido amenazas y el 12 por ciento resultaron agredidos.

Van Thuan apuntó que esos ataques responden a comportamientos anormales de personas bajo la influencia del alcohol u otros tipos de estimulantes, mientras que algunos delegados argumentaron que el personal en los hospitales no se estaba comunicando de manera razonable con los pacientes.

Los participantes en el evento indicaron que existen muchas razones que incitan a la violencia, como la degradación moral-social y la agitación de algunas personas contra los trabajadores de la salud; un marco legal que no es suficientemente estricto, a lo que se añade la falta de comunicación entre los médicos y los pacientes, explicaron.

Para detener esa situación, los participantes sugirieron fortalecer la coordinación entre las unidades de seguridad pública para garantizar la seguridad y el orden en los hospitales.

También subrayaron la importancia de revisar e instalar cámaras y sistemas de alarma de emergencia, y establecer un grupo de trabajo para tratar incidentes inesperados.

Propusieron que se debe educar al personal de la salud sobre cómo identificar y prevenir posibles situaciones de violencia y proporcionar recomendaciones para que puedan protegerse y evitar impactos perjudiciales sobre su salud y bienestar.

Los delegados apoyaron la propuesta del Ministerio de Salud para complementar la responsabilidad de los pacientes bajo examen médico y servicios de tratamiento, con sanciones por cometer  actos de infracción y amenazar a los trabajadores de la salud durante el desempeño de sus tareas en virtud de la Ley de Examen y Tratamiento.

También acordaron la necesidad de fortalecer la difusión de información para promover la coordinación interinstitucional entre el gobierno, la policía y otros organismos con el fin de prevenir los actos de violencia.-VNA