Ciudad Ho Chi Minh (VNA)- Después de una semana exigente de trabajo y compromisosacadémicos, en lugar de optar por viajes, parques de atracciones, visitas acafés o salidas al cine, un número importante de jóvenes de Ciudad Ho Chi Minhse reúnen en talleres de cerámica para sumergirse en el arte de dar forma a laarcilla en exquisitas creaciones hechas a mano.
En el taller, sesientan alrededor de una mesa de madera, seleccionan sus diseños favoritos ycomienzan a amasar la arcilla hasta que se vuelve suave y flexible. Luego ledan variadas formas, tras lo cual pueden usar pinceles para decorar losartículos en bruto. Después, el personal del taller tomará los productos paraesmaltarlos y el paso final será meterlos en el horno y esperar 15 días a quelos jóvenes participantes vengan a recoger sus creaciones.
Hoang Yen, unaestudiante universitaria, comentó: “Tras un período de concentrarme en mi tesisde graduación, quería relajarme, así que invité a amigos a unirse a mí en estaexperiencia práctica de cerámica. Sentarme alrededor de una mesa con amigos mehace sentir relajada y alegre y nos da tiempo para charlar”.
Le Hoang Minh, uno delos fundadores del Centro de Cerámica de Saigón, expresó: “Con mi pasión por laalfarería, decidí iniciar este modelo de cerámica hecha a mano, brindandooportunidades a los jóvenes. En la bulliciosa Ciudad Ho Chi Minh, aquellos queaman este oficio pueden encontrar un espacio tranquilo para crear, disfrutar desu pasatiempo y dedicarse seriamente a su pasión”.
La cerámica hecha amano es una oportunidad para satisfacer la creatividad, lo que requiere un altonivel de concentración, y ayuda a los jóvenes a liberarse del estrés. Aunquelos productos resultantes pueden no ser perfectos, están elaborados conmeticulosidad, paciencia y un toque personal./.
