Hanoi VNA) – La viceprimera ministra Pham Thi Thanh Tra llamó hoy a redoblar los esfuerzos y acelerar la ejecución de la campaña nacional de 500 días para la búsqueda, recuperación e identificación de los restos de los soldados caídos, en vísperas de la conmemoración del 80.º aniversario del Día de los Inválidos de Guerra y Mártires, que se celebrará el 27 de julio de 2027.
Durante una conferencia híbrida de balance del primer semestre del Comité Directivo Nacional para la Búsqueda, Recuperación e Identificación de Restos de Mártires, que ella preside, Pham Thi Thanh Tra calificó la campaña como una tarea urgente y de gran relevancia política, al destacar que refleja la arraigada tradición vietnamita de honrar y agradecer a quienes sacrificaron sus vidas por la independencia y la reunificación nacional.
La subjefa del Gobierno señaló que, en los primeros seis meses de 2026, la campaña ha obtenido resultados alentadores, despertando un amplio respaldo de la población y fortaleciendo el espíritu de reconocimiento y memoria en toda la sociedad.
Asimismo, destacó los avances logrados en el perfeccionamiento del marco jurídico y normativo. El Gobierno ha promulgado las Resoluciones n.º 26 y 51, que establecen mecanismos y procedimientos especiales para facilitar la toma de muestras de ADN, el análisis forense y la identificación de los mártires cuyos restos aún no han podido ser identificados, sentando las bases jurídicas y garantizando los recursos necesarios para su aplicación a gran escala.
Las labores de comunicación también se han intensificado. Desde el lanzamiento de la campaña de los 500 días, los principales medios de comunicación y las autoridades locales han impulsado diversas iniciativas para sensibilizar a la población y fomentar una mayor participación ciudadana.
Los comités directivos de todos los niveles, tanto militares como provinciales, ya han concluido sus planes de implementación. Además, se han constituido 297 equipos especializados, integrados por más de 3.600 personas, encargados de la recolección de muestras y del apoyo a las tareas de identificación.
Hasta el 22 de junio, las autoridades habían recuperado los restos de 1.255 mártires, frente a una meta de 7.000. Asimismo, se habían recogido muestras de ADN de 12.127 tumbas sin identificar, de un total estimado de 230.000. El Ministerio de Seguridad Pública había analizado alrededor de 53.000 muestras de ADN e incorporado cerca de 18.000 resultados a una base de datos nacional. Gracias a estos esfuerzos, hasta la fecha se ha logrado identificar a 25 mártires y entregar sus restos a sus familiares.
Pese a estos avances, Pham Thi Thanh Tra reconoció que persisten algunas limitaciones, entre ellas una labor de comunicación desigual en determinadas localidades, una participación ciudadana aún insuficiente y deficiencias técnicas en el software de gestión de la campaña.
Con vistas al segundo semestre de 2026, instó a los comités directivos, ministerios, organismos y autoridades locales a intensificar sus esfuerzos para cumplir metas ambiciosas. Entre ellas figuran la recuperación de los restos de más de 3.000 mártires, la conclusión de la toma de muestras de ADN en tumbas sin identificar (excepto las anteriores a 1954), la recolección de más de 100.000 muestras biológicas de familiares de mártires y el análisis de unas 10.000 muestras de ADN.
También pidió completar las labores de desminado en zonas prioritarias de las provincias de Tuyen Quang y Lang Son, así como finalizar las bases de datos nacionales sobre mártires, tumbas, cementerios y personas con méritos revolucionarios, garantizando que la información sea precisa, completa, depurada, actualizada y compartida entre las instituciones competentes.
La viceprimera ministra subrayó además la importancia de reforzar la cooperación internacional con Laos, Camboya y otros socios, entre ellos Estados Unidos, para intercambiar archivos, información y objetos relacionados con la guerra que puedan contribuir a localizar a los soldados desaparecidos.
Pham Thi Thanh Tra, quien describió esta misión como «la más difícil entre las tareas difíciles», advirtió que las fuentes de información, especialmente los testigos históricos, son cada vez más escasas. Por ello, instó a los organismos competentes a aprovechar al máximo los archivos, documentos y testimonios disponibles, al señalar que, en un plazo de entre cinco y siete años, las labores de búsqueda y verificación podrían volverse considerablemente más complejas./.