Hanoi (VNA) - La profunda integración internacional, la transformación digital y las rápidas mutaciones de la vida social abren nuevas oportunidades de desarrollo para las familias vietnamitas, pero también plantean complejos desafíos.
En este contexto, la construcción y consolidación del sistema de valores familiares se erige como una solución estratégica para potenciar el desarrollo humano, proteger la cultura y fortalecer la fuerza endógena del país.
Con motivo del Día de la Familia de Vietnam (28 de junio), diversas localidades de la nación indochina organizaron foros sobre hogares felices, certámenes de conducta intrafamiliar y programas de reconocimiento a familias culturales modélicas.
Estas actividades reafirman el pensamiento del Presidente Ho Chi Minh, quien señaló que muchas familias unidas forman la sociedad; si las familias son buenas, la sociedad será buena”, recordando que el desarrollo sostenible de una nación no depende únicamente de los indicadores económicos o tecnológicos, sino de la calidad humana y los valores éticos moldeados en el seno del hogar.
A pesar de las políticas gubernamentales y los movimientos populares de emulación orientados a consolidar hogares armoniosos y prósperos, la familia vietnamita experimenta en la actualidad transformaciones profundas en su estructura y funciones.
La directora de la Dirección de Cultura de Base, Familias y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, Ninh Thi Thu Huong, advirtió que el impacto de la industrialización y la digitalización genera tensiones contemporáneas, tales como la violencia doméstica, la brecha generacional, la presión en el cuidado de los ancianos y el debilitamiento de ciertos lazos tradicionales.
Asimismo, el uso de las redes sociales y la proliferación de fraudes cibernéticos que victimizan a los adultos mayores evidencian, en muchos casos, una comunicación intrafamiliar debilitada.
Para responder a estos retos en la nueva era de desarrollo, la Resolución 80-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo cultural determinó que el sistema de valores de la familia vietnamita debe descansar en cuatro pilares fundamentales: bienestar material, progreso, felicidad y civilización.
Estos elementos se complementan mutuamente: el bienestar asegura las condiciones de vida estables; el progreso fomenta la igualdad de género y elimina costumbres obsoletas; la felicidad cultiva el apoyo mutuo y el afecto; y la civilización introduce la responsabilidad social, el pensamiento digital y la adaptación tecnológica en la vida cotidiana.
Frente a este panorama, expertos y académicos proponen soluciones estratégicas para la formulación de políticas públicas. La profesora asociada y doctora Dang Thi Hoa, del Instituto de Sociología y Psicología, sugirió la creación de un sistema de indicadores nacionales sobre los valores familiares que permita heredar de forma selectiva las virtudes tradicionales y adaptarlas a las demandas modernas de ciudadanía digital.
Vietnam impulsa los valores familiares como pilar de la fuerza endógena nacional. Foto ilustrativa: VNA
Por su parte, la doctora Truong Thi Hanh, del Instituto de Ciencias Sociales de las regiones de Altiplanicie Occidental y Central, enfatizó la necesidad de transitar de una gestión fragmentada hacia una gobernanza integrada y preventiva, basada en datos científicos reales.
Las recomendaciones de los especialistas coinciden en la urgencia de incluir la educación de los valores familiares en los planes de estudio de la enseñanza general, expandir los modelos de linajes orientados al estudio y potenciar la sinergia coordinada entre el Estado, la escuela, la comunidad y el propio espacio digital.
De este modo, la consolidación de un entorno familiar sano funcionará como la matriz fundamental para forjar ciudadanos responsables, creativos y con alta calidad moral, consolidando la estabilidad social y la soberanía cultural del país de cara al futuro./.