Hanoi (VNA) – Tras la publicación oficial de los resultados de las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional de la XVI legislatura el pasado 21 de marzo, las autoridades vietnamitas han expuesto diversas campañas de desinformación orquestadas por elementos hostiles destinadas a empañar el proceso democrático.
Con una participación histórica del 99,7%, la más alta registrada hasta la fecha, el sufragio del 15 de marzo consolidó la elección de los 500 diputados nacionales en un marco de transparencia y legalidad que contradice los argumentos de “falta de transparencia” o “escenarios preestablecidos” difundidos por sectores malintencionados antes y durante la jornada electoral.
Los datos preliminares de 34 provincias y ciudades confirman que aproximadamente 76,2 millones de ciudadanos, de un total de casi 76,4 millones de votantes inscritos, ejercieron su derecho al voto, lo que refleja un elevado sentido de responsabilidad cívica. Entre los 500 diputados electos, 214 fueron propuestos por organismos centrales, destacando un cambio estructural significativo con un incremento récord del 40% en la proporción de legisladores dedicados exclusivamente a la labor parlamentaria.
Este aumento del profesionalismo legislativo, que supera los niveles de las legislaturas anteriores, busca fortalecer la calidad de la supervisión y la elaboración de leyes, contando además con el respaldo del pueblo hacia los líderes del Partido y del Estado que obtuvieron altos índices de confianza en sus respectivas unidades.
Frente a esta realidad, fuerzas hostiles en el extranjero y elementos disidentes en el interior del país han intentado manipular la opinión pública mediante el uso de redes sociales para propagar términos como “antidemocrático” o “ficticio”. Las tácticas identificadas incluyen la afirmación infundada de que los resultados estaban decididos de antemano, con el objetivo de erosionar la fe del pueblo en el sistema político y dividir la gran unidad nacional. Estos sectores han distorsionado deliberadamente las cinco etapas fundamentales del proceso de consulta para la selección de candidatos, atacando la esencia democrática del régimen y cuestionando el liderazgo del Partido Comunista sobre el desarrollo nacional.
Asimismo, se ha denunciado el uso de la técnica de “enturbiar el agua”, consistente en amplificar incidentes aislados para crear un efecto de desorden social y provocar confusión entre la ciudadanía.
Mediante la repetición constante de falsedades, estos grupos buscan proyectar una imagen distorsionada de Vietnam ante la comunidad internacional, ignorando los estrictos procedimientos de conteo de votos y la participación masiva que validaron el proceso.
No obstante, el éxito en la elección de los 2.552 representantes para los consejos populares a nivel provincial y los 72.437 a nivel comunal ratifica que el proceso se llevó a cabo con rigor, democracia y estricto apego a la ley, garantizando que los elegidos poseen los estándares morales y profesionales necesarios para el nuevo período de desarrollo 2026-2031./.