Hanoi (VNA) - El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, instó a establecer las bases de un nuevo modelo de gestión de desastres naturales que permita al país pasar de una respuesta reactiva a una gestión integral y preventiva del riesgo.
Al presidir hoy una reunión con el Comité partidista del Gobierno y organismos competentes sobre las labores de prevención y respuesta ante tifones, inundaciones, fenómenos meteorológicos extremos y el cambio climático hasta finales de 2026, el máximo dirigente subrayó que, en un contexto en el que Vietnam aspira a mantener un elevado crecimiento económico, la prevención de desastres naturales debe dejar de verse como una tarea complementaria y convertirse en un elemento central de las estrategias de desarrollo, la inversión pública, la producción, la atracción de inversiones y la garantía del bienestar social.
En ese sentido, defendió un cambio de enfoque que permita sustituir la respuesta a las consecuencias por la prevención temprana; la preparación estacional por una planificación permanente; y la gestión basada en la experiencia por otra sustentada en datos, ciencia, tecnología, legislación, disciplina en la planificación y responsabilidad de los dirigentes.
To Lam advirtió que los desastres naturales son cada vez más extremos e imprevisibles, por lo que insistió en que no debe subestimarse ningún escenario.
Reiteró que la prioridad absoluta de todas las decisiones y planes de actuación debe ser la protección de la vida de la población, especialmente de los grupos más vulnerables, como personas mayores, niños, mujeres embarazadas, personas con discapacidad, enfermos y hogares en situación de pobreza.
Asimismo, señaló que la prevención debe comenzar desde la planificación territorial, las inversiones, las normas de construcción, la protección de los bosques, la seguridad de presas y embalses, la distribución de la población, la gestión de los recursos naturales, los sistemas de alerta temprana, la digitalización y el fortalecimiento de las capacidades comunitarias.
Recalcó que la disciplina administrativa y la responsabilidad de los dirigentes deben reforzarse, y que las autoridades que relajen la gestión deberán asumir las consecuencias.
Como prioridades hasta finales de 2026, el líder pidió revisar y actualizar todos los escenarios de riesgo para adaptarlos a las características específicas de cada región, cuenca hidrográfica, infraestructura y grupo de población vulnerable, evitando aplicar planes obsoletos o replicar modelos entre localidades.
Igualmente, instó a las administraciones a identificar con precisión las zonas de mayor riesgo, inspeccionar las infraestructuras críticas y garantizar que los recursos humanos, materiales y los planes de evacuación estén preparados antes de que ocurra una emergencia.
También ordenó anticiparse a los efectos de la sequía, la escasez de agua y la intrusión salina durante la estación seca 2026-2027, especialmente en la Costa Centro-Sur, la Altiplanicie Occidental y el Delta del Mekong, e incorporar la gestión del riesgo de desastres en los planes de crecimiento económico de cada localidad.
To Lam pidió además reorganizar el principio de las "cuatro capacidades locales" para adaptarlo a las condiciones actuales, reforzando la capacidad operativa de cada comuna, estableciendo mecanismos de coordinación entre localidades vecinas y garantizando el apoyo de fuerzas provinciales, militares y policiales cuando la magnitud de un desastre supere la capacidad de respuesta local.
El dirigente también reclamó mejorar los sistemas de pronóstico, alerta y comunicación con la población; reforzar el control sobre la planificación territorial, la construcción y la gestión de los recursos naturales; intensificar las inspecciones en las zonas de mayor riesgo y asegurar recursos suficientes para las labores de prevención y respuesta.
Asimismo, encomendó al Comité del Partido del Gobierno transformar las conclusiones de la reunión en un plan de acción con responsabilidades, plazos, recursos y mecanismos de supervisión claramente definidos.
A su vez, las provincias y ciudades deberán asumir la responsabilidad directa sobre sus territorios, mientras que los dirigentes locales tendrán que supervisar personalmente las zonas más vulnerables. El Frente de la Patria de Vietnam y las organizaciones de masas seguirán desempeñando un papel clave en la movilización, la supervisión y el apoyo a la población.
Con vistas al período 2026-2030, To Lam afirmó que esta etapa será decisiva para consolidar la transición hacia un modelo de gestión integral del riesgo de desastres.
Para ello, consideró prioritario perfeccionar el marco jurídico, aprobar y poner en marcha el Plan Nacional de Prevención y Control de Desastres 2026-2030 y garantizar que todas las estrategias de desarrollo y los proyectos de inversión incorporen los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos y del cambio climático.
Al concluir la reunión, reiteró que Vietnam debe afrontar los próximos meses sin complacencia, improvisación ni margen para la sorpresa frente a los desastres naturales. Insistió en que la seguridad de la población será el principal criterio para evaluar la eficacia de las políticas, junto con la protección de la producción, las infraestructuras, el crecimiento económico y la estabilidad del país./.