Hanoi (VNA) - Vietnam puso en marcha oficialmente la fase piloto de su mercado nacional de carbono con el lanzamiento hoy de la Bolsa de Carbono del país, un hito que impulsa la movilización de financiación verde, acelera la transición hacia una economía baja en carbono y refuerza el compromiso de alcanzar la neutralidad de emisiones para 2050.
Sentando las bases para el comercio de carbono
La puesta en marcha del mercado llega después de una serie de medidas políticas clave adoptadas en 2026. El Gobierno promulgó el Decreto N.º 29/2026/ND-CP, que establece la bolsa nacional de carbono, mientras que el Primer Ministro aprobó las cuotas piloto de emisiones de gases de efecto invernadero para el período 2025-2026 mediante la Decisión N.º 263/QD-TTg.
Con este marco jurídico prácticamente completado, ya se han asignado cuotas de emisiones a 110 grandes empresas de los sectores de la energía termoeléctrica, el acero y el cemento, allanando el camino para las primeras operaciones de comercio de carbono en Vietnam.
Se espera que el mercado estimule la inversión en proyectos de reducción de emisiones, facilite el acceso a financiación verde y permita a las empresas reforzar su competitividad, aumentar el valor de sus marcas y adaptarse a unos estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) cada vez más exigentes.
Nguyen Thanh Cong, subdirector de la División del Mercado de Carbono del Departamento de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, señaló que este mercado busca respaldar los compromisos de Vietnam en materia de reducción de gases de efecto invernadero, incluida su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) y el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas en 2050. Además, contribuirá a incentivar la inversión en tecnologías bajas en carbono y a mejorar la competitividad de las empresas vietnamitas.
Antes de la inauguración del mercado, el Departamento de Cambio Climático firmó acuerdos de cooperación con la Bolsa de Valores de Vietnam (VNX), la Corporación de Depósito y Compensación de Valores de Vietnam (VSDC), la Bolsa de Valores de Hanoi (HNX) y el Banco Comercial Conjunto para la Inversión y el Desarrollo de Vietnam (BIDV).
Según Nguyen Tuan Quang, subdirector general interino del Departamento de Cambio Climático, estos acuerdos establecen mecanismos para el intercambio de datos, la supervisión del mercado y la liquidación de operaciones relacionadas con las cuotas de emisiones y los créditos de carbono. Asimismo, reflejan el grado de preparación institucional, técnica y operativa de Vietnam para gestionar el mercado de carbono y avanzar en su transición ecológica y el desarrollo sostenible.
Aunque el marco legal y la infraestructura técnica avanzan de forma progresiva, los expertos coinciden en que el mayor desafío sigue siendo el nivel de preparación de las empresas.
Dang Hong Hanh, especialista en cambio climático de PoA Carbon Vietnam JSC, explicó que las 110 empresas que participan en la fase piloto cuentan con un acceso anticipado al mercado, pero también deberán entregar cuotas equivalentes a sus emisiones reales. Más allá de esa obligación, destacó que esta participación temprana permitirá a las compañías cambiar su visión sobre el carbono, dejándolo de considerar únicamente una exigencia ambiental para entenderlo como un activo económico capaz de generar valor mediante la compraventa de cuotas de emisiones y créditos de carbono.
El profesor asociado y doctor Luong Duc Long, vicepresidente y secretario general de la Asociación Nacional de Cemento de Vietnam (VNCA), afirmó que la asignación piloto de cuotas incentivará a los fabricantes de cemento a modernizar sus procesos productivos, mejorar la eficiencia y fortalecer su competitividad. Además, contribuirá a prepararlos frente a medidas comerciales internacionales vinculadas al clima, como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la Unión Europea.
Una vez que el mercado funcione plenamente, los sectores capaces de reducir sus emisiones a menor coste podrán vender sus cuotas excedentes a aquellas industrias cuyos costes de mitigación sean más elevados, favoreciendo así el cumplimiento de los objetivos climáticos del país de una manera más eficiente y rentable.
Pese a su gran potencial, los expertos advirtieron que el mercado de carbono vietnamita aún afronta importantes desafíos, entre ellos los bajos precios de los créditos de carbono, un marco jurídico todavía incompleto - especialmente en lo referente al carbono forestal-, así como limitaciones en los sistemas de medición, reporte y verificación (MRV) y la fragmentación de las bases de datos.
Construyendo un mercado de carbono maduro
Con el objetivo de garantizar el desarrollo del mercado a largo plazo, el Gobierno y los ministerios competentes han reforzado progresivamente el marco normativo mediante el Decreto N.º 29/2026/ND-CP, la Decisión N.º 263/QD-TTg sobre cuotas piloto de emisiones, la Decisión N.º 699/QD-BNNMT relativa a la asignación de cuotas y la Circular N.º 11/2026/TT-BNNMT, que regula la gestión y el funcionamiento del registro nacional de cuotas de emisiones de gases de efecto invernadero y créditos de carbono.
El doctor Nguyen Dinh Tho, profesor asociado y subdirector del Instituto de Estrategia y Política para la Agricultura y el Medio Ambiente (ISPAE), consideró que Vietnam debe encontrar un equilibrio entre las oportunidades, los costes y los beneficios para maximizar el acceso a financiación climática, al tiempo que acelera la modernización tecnológica, reduce las emisiones y moviliza recursos para el desarrollo sostenible.
Los expertos también subrayaron la importancia de seguir alineando el mercado vietnamita de carbono con las prácticas internacionales, definiendo con mayor claridad la propiedad de los créditos de carbono, las normas de comercialización y los mecanismos de distribución de beneficios entre el Estado, las empresas y las comunidades locales.
Asimismo, hicieron un llamamiento para desarrollar un mercado de carbono moderno y digitalizado, respaldado por créditos de alta calidad procedentes de iniciativas como la conservación de los bosques, la restauración de manglares, las energías renovables y la agricultura sostenible. Paralelamente, recomendaron que las empresas aceleren la adopción de tecnologías limpias y sistemas avanzados de gestión de emisiones, mientras Vietnam amplía la cooperación internacional para atraer financiación verde, acceder a tecnologías y conocimientos de vanguardia, ampliar las oportunidades del comercio de carbono y reforzar su posición en la cadena de valor de la economía verde./.