Hanoi (VNA) - Vietnam aspira a establecer para 2030 un sistema de seguridad social multinivel, inclusivo y digitalizado que garantice un nivel mínimo de protección para toda la población, con especial atención a los grupos vulnerables, afirmó el secretario general del Partido y presidente del país, To Lam.
La declaración tuvo lugar durante una reunión celebrada el 25 de agosto en Hanoi con el Comité del Partido del Gobierno y organismos competentes para evaluar la aplicación de las políticas de seguridad social y definir las orientaciones para los próximos años.
En su intervención, To Lam destacó los avances logrados en esta materia, pero señaló que las políticas dirigidas a las personas vulnerables aún presentan deficiencias, por lo que es necesario renovar el enfoque, perfeccionar las políticas y mejorar su aplicación.
Para 2030, el objetivo es establecer básicamente un sistema de seguridad social multinivel, inclusivo y digitalizado que garantice un nivel mínimo de protección para todos. Para 2045, el sistema deberá aproximarse a los estándares de los países desarrollados, con servicios de calidad, finanzas sostenibles, gestión transparente y capacidad para responder rápidamente a los riesgos.
El nivel mínimo de protección deberá garantizar atención sanitaria esencial, ingresos básicos y condiciones de desarrollo para los niños; apoyar a las personas en edad laboral ante la pérdida del empleo o de los medios de subsistencia, así como en situaciones de maternidad, accidentes o discapacidad; y garantizar ingresos y atención esencial para las personas mayores.
To Lam subrayó que la seguridad social debe abordarse también desde una perspectiva familiar e intergeneracional, dado que el empleo y los ingresos de los padres están vinculados con las condiciones de vida y educación de sus hijos, mientras que la salud y el bienestar de las personas mayores repercuten en toda la familia.
En este sentido, pidió concretar el principio de «no dejar a nadie atrás» mediante resultados verificables, evitando que personas caigan por debajo del nivel mínimo de vida sin ser detectadas, que niños abandonen la escuela por dificultades económicas, que personas con discapacidad grave queden sin cuidados o que las familias afectadas por desastres tengan que esperar demasiado para recibir ayuda.
Entre las prioridades figura la construcción de una Base Nacional de Datos de Seguridad Social conectada con los datos de población, seguros, impuestos, empleo, sanidad, educación, vivienda y desastres naturales, garantizando la seguridad y privacidad. Cada persona contará con un expediente de seguridad social a lo largo de su vida y cada familia será evaluada según sus circunstancias y necesidades de apoyo.
También se planteó reforzar el nivel mínimo de protección y reformar la asistencia social, ajustando las ayudas al nivel mínimo de vida, las fluctuaciones de precios y la capacidad presupuestaria. Al mismo tiempo, Vietnam busca ampliar la cobertura de los seguros sociales y construir un mercado laboral inclusivo mediante modalidades de seguro más flexibles y apoyo a las personas de bajos ingresos.
Se promoverán asimismo la intermediación laboral y la orientación profesional para los grupos vulnerables, así como modelos piloto de medios de subsistencia para familias con personas mayores o con discapacidad, con prioridad en el acceso a préstamos preferenciales para crear empleo e incrementar los ingresos.
Ante el envejecimiento de la población, To Lam pidió desarrollar la economía del cuidado mediante una estrategia nacional que integre la atención sanitaria, la rehabilitación, el trabajo social y los cuidados en el hogar y la comunidad. También planteó estudiar programas piloto de seguro de cuidados de larga duración, profesionalizar el sector y desarrollar modelos de vivienda social para personas mayores solas o sin apoyo familiar.
Asimismo, se deberá reforzar la atención primaria y el seguimiento de la salud de las personas mayores, además de garantizar oportunidades de desarrollo equitativas para los niños y las personas vulnerables. Las personas con discapacidad deberán poder acceder a espacios públicos, transporte, educación, sanidad y servicios digitales.
En materia de prevención de riesgos, cada localidad deberá contar con mapas de riesgos, listas de hogares vulnerables y medidas de respuesta. Los programas de desarrollo, la expropiación de tierras y la reorganización de la producción deberán tener en cuenta el empleo, los ingresos y los medios de subsistencia de la población, así como prever capacitación, apoyo para la movilidad, seguro de desempleo y creación de empleos locales.
To Lam pidió además renovar la gestión, la financiación y la supervisión social, así como elaborar un índice nacional de seguridad social que se publique anualmente por localidad y grupo de población. El índice deberá medir aspectos como la cobertura, la suficiencia de las prestaciones, las personas excluidas del sistema, el tiempo de resolución, los gastos asumidos por los ciudadanos, las posibilidades de empleo, el acceso de las personas con discapacidad y el grado de satisfacción.
Ante la creciente demanda de seguridad social y unos recursos limitados, el dirigente consideró necesario adoptar una visión a largo plazo y mejorar la eficacia de las políticas. A su juicio, el avance no consiste únicamente en aumentar las prestaciones, sino también en fortalecer la capacidad del Estado para detectar, escuchar y apoyar oportunamente a la población, prevenir los riesgos y crear condiciones para que las personas puedan superar sus dificultades.
To Lam reafirmó que el objetivo es que todos los ciudadanos vietnamitas, independientemente de dónde vivan o de sus circunstancias, estén protegidos frente a los principales riesgos, tengan acceso a servicios esenciales y dispongan de oportunidades de desarrollo. Esto permitirá que los frutos del crecimiento se traduzcan en bienestar para la población y sienten bases sociales sólidas para las futuras generaciones./.