Hanoi, 16 may- La fuerte presión financiera que sufren el turismo y la aviación —provocada por la escalada en el precio del crudo, la volatilidad cambiaria y los crecientes costos operativos— obliga a reaccionar. Y ante este escenario, resulta urgente estrechar la cooperación entre las aerolíneas, la industria turística, las autoridades locales y proveedores de servicios para lanzar campañas conjuntas de estímulo y políticas de apoyo integrales.
El trasfondo de esta problemática se analizó en profundidad durante el seminario “¿Qué soluciones pueden impulsar la demanda de la aviación y el turismo en el nuevo contexto?”.
En el encuentro, Dinh Van Tuan, subdirector general de Vietnam Airlines, expuso la magnitud de la crisis y advirtió que el precio del combustible para la aviación llegó a triplicarse en determinados momentos, elevando considerablemente los costos operativos y poniendo en dificultades a numerosas aerolíneas en todo el mundo.
En este contexto, Vietnam Airlines procura optimizar sus costos para evitar trasladar toda la presión al precio de los billetes y mantener la accesibilidad para los pasajeros.
Duong Hoang Phuc, portavoz de Vietravel Airlines, explicó que el combustible no es el único lastre financiero, pues el sector aéreo también encara elevados costos por el arrendamiento, la adquisición y el mantenimiento de aeronaves, los repuestos, la operación y la escasez de aviones en el mercado internacional.
Al mismo tiempo, los clientes exigen servicios de mayor calidad, pero siguen esperando tarifas razonables, lo que plantea un “doble desafío” para las empresas, añadió.
Desde la perspectiva del sector turístico, Nguyen Thi Le Huong, subdirectora general del grupo Vietravel, advirtió que los billetes de avión han subido entre un 15% y un 50%, según la ruta y la temporada. Este encarecimiento altera de forma directa el precio final de los paquetes vacacionales y desvía los flujos de viajeros, quienes ahora prefieren escapadas más cortas o modifican sus fechas para ahorrar.
Ante este panorama inflacionario global, Le Huong defendió un cambio radical de estrategia. La directiva sostiene que el turismo debe dejar atrás las guerras de precios para centrarse en la calidad y la experiencia del cliente, impulsando además paquetes multimodales que combinen rutas en avión, tren y carretera para diversificar sus propuestas.
Los analistas coinciden en que la viabilidad a largo plazo del sector no se resolverá rebajando el precio de los pasajes, sino uniendo fuerzas. Bajo esta premisa, el vicepresidente de la Asociación de Empresas de Aviación de Vietnam (VABA), Bui Doan Ne, propuso lanzar campañas coordinadas de estímulo, potenciar el marketing de destinos y diseñar políticas públicas conjuntas para acelerar el crecimiento comercial.
Por parte de la Autoridad Nacional de Turismo de Vietnam, el jefe del Departamento de Relaciones Internacionales y Promoción, Nguyen Quy Phuong, insistió en el valor de la integración comercial y recomendó estructurar paquetes todo incluido —que unan vuelos, alojamiento, excursiones y ocio—, expandir la cooperación regional, adoptar una logística multimodal y acelerar la digitalización del sector.
El director de la Autoridad de Aviación Civil de Vietnam (CAAV), Uong Viet Dung, vinculó estos esfuerzos con las directrices estatales de apertura internacional como la Resolución 59-NQ/TW, al afirmar que el sector seguirá ampliando las rutas hacia mercados potenciales y fortaleciendo la cooperación con el turismo y las autoridades locales.
En es sentido, buscará robustecer los lazos con los gobiernos provinciales y priorizará la transición verde para recortar emisiones y elevar la calidad del servicio, con el objetivo de avanzar hacia un desarrollo sostenible y reforzar la competitividad nacional./.