Hanoi - Conservar un inmueble es salvar su arquitectura; sin embargo, preservar las costumbres que habitan en ella es lo que verdaderamente protege el patrimonio cultural. Desde esa perspectiva, la reconstrucción de una casa tradicional de muros de tierra del pueblo Ha Nhi en el Museo de Etnología de Vietnam va más allá de levantar muros de tierra. Se trata de un esfuerzo directo por salvaguardar los saberes ancestrales y la identidad de una comunidad cuyo legado material e inmaterial lucha contra el olvido.
Un espacio de vida en armonía con la naturaleza
Las casas tradicionales del pueblo Ha Nhi destacan por sus gruesos muros de tierra apisonada, su techo de paja y una pequeña puerta de entrada. Habitantes de la comuna de Y Ty, en la provincia de Lao Cai, señalan que estas viviendas se mantienen frescas en verano y cálidas en invierno.
Para construirlas, los Ha Nhi compactan cuidadosamente capas de tierra dentro de moldes de madera e incorporan piedras para reforzar la estructura. Los muros, con un espesor de entre 40 y 60 centímetros, le confieren gran resistencia y durabilidad, mientras que el techo de paja proporciona un eficaz aislamiento térmico.
Tradicionalmente, las casas tienen pocas ventanas y una sola puerta. En su interior, la distribución responde tanto a las necesidades familiares como a las creencias del pueblo Ha Nhi. La plataforma central constituye el corazón del hogar, donde la familia se reúne y celebra los acontecimientos y rituales más importantes.
El espacio doméstico también está vinculado a las actividades productivas: los establos para búfalos y caballos suelen ubicarse junto a la vivienda o formar parte del mismo conjunto arquitectónico, con áreas destinadas al almacenamiento de heno, leña y herramientas agrícolas.
El profesor asociado y doctor Le Hai Dang, director del Museo de Etnología de Vietnam, explica que estas viviendas representan una de las expresiones más emblemáticas de la arquitectura tradicional de las montañas del norte de Vietnam, toda vez que reflejan las habilidades constructivas y la adaptación del pueblo Ha Nhi a su entorno natural.
Mantener vivo el latido del patrimonio
La casa de muros de tierra Ha Nhi que se conserva en el Museo de Etnología de Vietnam fue reconstruida siguiendo fielmente el modelo original, con base en una investigación científica y amplia documentación. En 2003, el investigador Vi Van An y sus colegas estudiaron varias localidades antes de seleccionar una vivienda tradicional de Y Ty como referencia para su traslado y reconstrucción en Hanoi.
La vivienda, erigida con la colaboración de especialistas y artesanos Ha Nhi, tiene unos cuatro metros de altura, sobre una superficie que abarca aproximadamente 80 metros cuadrados y muros de 45 centímetros de grosor. Para construirla se utilizaron aproximadamente 150 metros cúbicos de tierra, 14 metros cúbicos de piedra y casi 14 toneladas de paja.
Después de más de 20 años, el museo inició un proceso de restauración con la participación directa de artesanos y miembros de la comunidad Ha Nhi de Y Ty, muchos de ellos descendientes de los constructores originales. Los trabajos priorizan el uso de materiales tradicionales como arcilla, madera y paja, algunos traídos desde la comunidad originaria para conservar la autenticidad.
La restauración incluyó también los espacios interiores, como el fogón, la plataforma central, los dormitorios, el almacén y los establos, permitiendo que la vivienda siga funcionando como una representación viva de la vida cotidiana Ha Nhi.
Según especialistas del museo, estas construcciones no son solo piezas arquitectónicas, sino espacios que conservan conocimientos, prácticas y valores culturales. La participación de la propia comunidad en su conservación contribuye a proteger y transmitir este patrimonio ancestral a las nuevas generaciones./.