📝 Enfoque: Silenciar las narrativas hostiles: la lucha anticorrupción en Vietnam no es una puesta en escena

Por más elaboradas que sean las campañas de desinformación, la realidad termina desmontando los intentos de desacreditar la lucha anticorrupción en Vietnam. Los avances concretos, las investigaciones abiertas y las sanciones aplicadas evidencian la determinación de las autoridades de construir un aparato estatal más transparente, íntegro y al servicio de la ciudadanía.

El secretario general del Partido Comunista y jefe del Comité Directivo Central para la lucha contra la corrupción, el despilfarro y la negatividad, To Lam, preside una reunión del Comité organizada el 18 de marzo de 2026. (Fuente: VNA)
El secretario general del Partido Comunista y jefe del Comité Directivo Central para la lucha contra la corrupción, el despilfarro y la negatividad, To Lam, preside una reunión del Comité organizada el 18 de marzo de 2026. (Fuente: VNA)

Hanoi (VNA) - Por más elaboradas que sean las campañas de desinformación, la realidad termina desmontando los intentos de desacreditar la lucha anticorrupción en Vietnam. Los avances concretos, las investigaciones abiertas y las sanciones aplicadas evidencian la determinación de las autoridades de construir un aparato estatal más transparente, íntegro y al servicio de la ciudadanía.

Para 2026, el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, dejó clara la hoja de ruta: la lucha contra la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas debe ser “más drástica, más efectiva y más sostenible”.

Cada vez que el Partido y el Estado vietnamitas impulsan políticas orientadas al desarrollo nacional y al bienestar de la población, surgen voces hostiles -dentro y fuera del país- empeñadas en desacreditarlas. La campaña anticorrupción no ha sido la excepción. Durante años, sectores opositores la calificaron de “teatro político”, “populismo” o una ofensiva “más simbólica que real”.

Sin embargo, esos argumentos comenzaron a perder fuerza este mes, tras el juicio celebrado en Hanoi contra la exministra de Salud Nguyen Thi Kim Tien y otros nueve acusados por irregularidades en los proyectos de las segundas instalaciones de los hospitales Bach Mai y Viet Duc.

Considerada durante años una de las figuras más influyentes del sector sanitario, Kim Tien enfrenta una petición de condena de entre cinco y seis años de prisión por violar las normas sobre gestión y uso de bienes estatales, provocando pérdidas y despilfarro.

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En la 28.ª sesión de trabajo del Comité Directivo Central para la lucha contra la corrupción, el despilfarro y la negatividad. (Fuente: VNA)


El caso desmonta los discursos que hablan de una lucha “selectiva” o limitada a figuras menores. Ante ello, los sectores hostiles cambiaron rápidamente de narrativa y comenzaron a describir la campaña como una “lucha de facciones”, una operación de “chivos expiatorios” o una ofensiva “menos auténtica que antes de 2025”.

Pero los datos cuentan otra historia.

En su 29ª sesión, celebrada el 25 de diciembre de 2025, el Comité Directivo Central para la Prevención y Lucha contra la Corrupción, el Despilfarro y las Prácticas Negativas presentó resultados contundentes.

Pese a un contexto marcado por dificultades económicas, fenómenos climáticos extremos e inundaciones sin precedentes, el organismo reforzó las investigaciones y sanciones vinculadas a corrupción y despilfarro, en paralelo con las tareas de desarrollo socioeconómico, reorganización administrativa y preparación de los congresos partidistas.

Durante 2025, más de 330 organizaciones partidistas y unos 9.600 militantes fueron sancionados disciplinariamente. El Comité Central, el Buró Político, el Secretariado y la Comisión de Control Disciplinario aplicaron medidas contra 23 funcionarios bajo gestión central, incluidos seis procesados penalmente.

Las autoridades también recomendaron recuperar más de 75 billones de dong (2,85 mil millones de dólares) y 633 hectáreas de tierra, además de imponer sanciones administrativas contra 928 colectivos y más de 3.000 personas.

En el ámbito judicial, las autoridades iniciaron 3.325 nuevos casos relacionados con delitos económicos, corrupción y abuso de poder, con más de 8.500 acusados. De ellos, 585 procesos estuvieron directamente vinculados a delitos de corrupción.

En los expedientes supervisados por el Comité Directivo Central, las agencias competentes abrieron seis nuevos casos con 104 acusados, añadieron 172 imputados en investigaciones ya en curso y llevaron decenas de procesos a juicio tanto en primera instancia como en apelación.

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El Tribunal Popular de Hanoi inicia el 20 de mayo de 2026 el juicio en primera instancia contra la exministra vietnamita de Salud Nguyen Thi Kim Tien, y otras nueve personas, acusadas de presuntas irregularidades relacionadas con la gestión y el uso de bienes estatales, así como de fraude y recepción de sobornos ocurridos en el Ministerio de Salud y entidades vinculadas. (Fuente: VNA)


Lejos de desacelerarse, la ofensiva continuará intensificándose en 2026. El Comité Directivo Central priorizará la inspección, auditoría e investigación de casos graves y complejos que generan preocupación pública, con el objetivo de evitar la repetición de antiguas irregularidades y prevenir actos corruptos en proyectos estratégicos nacionales y locales.

Según el plan previsto, las autoridades concluirán la investigación y el procesamiento de 21 casos y cinco incidentes bajo supervisión directa.

Incapaces de refutar esos resultados, algunos sectores opositores recurrieron entonces a otro argumento: sostener que el elevado número de investigaciones y condenas demostraría simplemente que la corrupción sigue siendo generalizada.

No obstante, la experiencia internacional demuestra que la corrupción es un fenómeno persistente en todos los sistemas políticos y niveles de desarrollo. La diferencia radica en cómo se combate.

En las economías más desarrolladas, las prácticas corruptas suelen adoptar formas mucho más sofisticadas, ocultas tras mecanismos aparentemente legales como el lobby político o la influencia de grupos de interés sobre las decisiones públicas.

En numerosos países occidentales, el financiamiento de campañas, las donaciones o las estrechas relaciones entre élites políticas y financieras han dado lugar a modalidades de corrupción difíciles de detectar bajo los mecanismos tradicionales de supervisión.

En los países en desarrollo, por el contrario, predominan formas más visibles de corrupción menor, lo que incrementa la percepción pública del problema debido al mayor número de casos detectados.

Vietnam define esta lucha como una batalla prolongada contra un “enemigo interno”, presente en los ámbitos económico, político, ideológico y cultural.

Bajo el principio de “sin zonas prohibidas, sin excepciones, sin pausas y sin descanso”, las autoridades han reforzado el marco jurídico mediante la reforma de la Ley de Prevención y Lucha contra la Corrupción aprobada en 2025, junto con mecanismos más estrictos de control patrimonial y sanciones penales más severas.

La campaña es dirigida directamente por el Comité Directivo Central y coordinada con organismos como la Inspección Gubernamental, el Ministerio de Seguridad Pública, la Fiscalía Popular Suprema, el Tribunal Popular Supremo y el Ministerio de Justicia.

Más allá del ruido en redes sociales, el procesamiento de funcionarios, incluidos altos cargos, ha contribuido a depurar el aparato estatal y fortalecer la confianza pública.

Durante una reunión celebrada el 18 de marzo de 2026 del Comité Directivo Central para la Prevención y Lucha contra la Corrupción, el Despilfarro y las Prácticas Negativas, el secretario general To Lam resumió el enfoque de esta campaña con una consigna clara: “Hablar menos y actuar más; llegar hasta el final y garantizar resultados concretos tras cada decisión”./.

VNA

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