Hanoi (VNA)- El derecho a la libertad de creencias y religión en Vietnam siempre es respetado y garantizado mediante un marco legal cada vez más perfeccionado y adaptado a la realidad, por lo que toda maniobra destinada a tergiversar el ejercicio de esa potestad en el país está condenada al fracaso.
Desde hace años, algunas organizaciones e individuos de mala fe continúan difundiendo deliberadamente argumentos erróneos sobre la situación de la libertad de creencias y religión en Vietnam. Sin embargo, el país avanza de manera constante, transparente y sostenida en el perfeccionamiento de sus instituciones, leyes y mecanismos para garantizar cada vez mejor los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de fe.
La verdad no reside en informes elaborados a partir de fuentes unilaterales y no verificadas procedentes de organizaciones reaccionarias en el exilio, como Boat People SOS (BPSOS) o Montagnards Stand for Justice (MSFJ). La realidad de los mencionados avances se refleja de forma tangible en la vida social, el sistema legal y las reformas institucionales concretas, transparentes y verificables.
De una política coherente a instituciones cada vez más perfeccionadas
El respeto a los derechos humanos en general, y al derecho a la libertad de creencias y religión en particular, constituye una política coherente del Partido y el Estado vietnamitas.
Esta postura quedó consagrada desde la primera Constitución de 1946, promulgada dos años antes de que los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptaran la Declaración Universal de los Derechos Humanos en diciembre de 1948, y 20 años antes de la aprobación por la Asamblea General de la ONU del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el 16 de diciembre de 1966.
Dichos instrumentos internacionales reafirmaron y desarrollaron de manera específica el derecho a la libertad de creencias y religión, principio que Vietnam ya había incorporado tempranamente en su marco constitucional.
En el Artículo 10, Capítulo 2 sobre "Deberes y derechos de los ciudadanos", la Constitución de 1946 estipula: "Los ciudadanos de Vietnam tienen derecho a la libertad de creencias". Este derecho continuó siendo heredado, complementado y desarrollado en las Constituciones de 1959, 1980, 1992 y 2013, así como en diversos documentos del Partido.
Con el fin de institucionalizar plenamente los derechos humanos, el 18 de noviembre de 2016, la Asamblea Nacional de Vietnam aprobó la Ley de Creencias y Religión, creando una base legal sólida para que el derecho a la libertad de creencias y religión se ejerza de manera efectiva en la práctica.
Tras años de implementación de las políticas y marcos legales pertinentes, la vida espiritual y religiosa en Vietnam se ha vuelto cada vez más rica y diversa. Según el Ministerio de Asuntos Étnicos y Religiosos, actualmente más del 95% de la población del país tiene una vida de creencias o religión. Actualmente, existen 43 organizaciones de 16 religiones reconocidas oficialmente por el Estado y registradas para operar legalmente, con cerca de 28 millones de creyentes.
En todo el país se contabilizan más de 54.000 dignatarios, 135.000 asistentes religiosos y 29.658 lugares de culto. Paralelamente, las organizaciones religiosas continúan desempeñando un papel activo en múltiples ámbitos de la vida social, especialmente en actividades humanitarias, caritativas, educativas, sanitarias y de bienestar social.
Sin embargo, junto con el desarrollo del país y la explosión de la tecnología digital, muchas actividades de creencias y religiosas se han expandido al espacio cibernético. Por esa razón, los requisitos de reforma administrativa, racionalización del aparato estatal y la clara delimitación de competencias entre el gobierno central y local también se vuelven más urgentes. En particular, la enmienda de la Ley de Creencias y Religión se convirtió en un requisito objetivo.
El 23 de abril de 2026, en el primer período de sesiones de la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura, se aprobó la Ley de Creencias y Religión (enmendada) con una tasa de consenso muy alta, la cual entrará en vigor el 1 de enero de 2027. Este resultado confirma la determinación del máximo órgano legislativo vietnamita de seguir garantizando cada vez mejor el derecho a la libertad de creencias y religión de todos los ciudadanos, elevando al mismo tiempo la validez y eficacia de la gestión estatal.
Simplificación de trámites y mayor transparencia
Una de las novedades de la Ley de Creencias y Religión (enmendada) es el impulso a la descentralización de los trámites administrativos, garantizando que el nivel ministerial no ejecute más del 30% del total de los procedimientos en este ámbito. El Gobierno transfiere 8 competencias y trámites administrativos del Ministerio de Asuntos Étnicos y Religiosos a los Comités Populares provinciales. Este es un punto nuevo muy importante que refleja la renovación de los métodos de gestión estatal hacia un enfoque más cercano al pueblo, más apegado a la realidad y que eleva la responsabilidad de las autoridades locales.
La Ley también simplifica los trámites administrativos, reduciendo la documentación requerida en muchos procesos; incorpora 3 trámites administrativos que pasan de la obligación de registro a la de notificación. La modificación orientada a reducir las barreras burocráticas, definir con mayor claridad la responsabilidad de los organismos estatales y facilitar las actividades de las organizaciones e individuos en materia de creencias y religión, es un paso adelante práctico en la garantía de los derechos humanos.
Transformación digital en el ámbito de creencias y religión
Otro aspecto notable es la incorporación de disposiciones relativas a las actividades de creencias y religión en el ciberespacio. El rápido desarrollo de Internet, las redes sociales y las plataformas digitales ha transformado profundamente la manera en que las personas se comunican, se conectan y organizan sus actividades espirituales y religiosas. En este contexto, la legislación debe adaptarse a las nuevas realidades.
La inclusión de regulaciones sobre las actividades religiosas en el entorno digital dentro de la legislación enmendada constituye, por tanto, un paso necesario para garantizar que el ejercicio del derecho a la libertad de creencias y religión se realice conforme a la ley también en el espacio cibernético.
No obstante, las fuerzas hostiles intentan con frecuencia tergiversar esta gestión legal, presentando la sanción de infracciones como “represión religiosa”, la exigencia de cumplimiento normativo como “restricción de la libertad” y la administración legítima del Estado como una supuesta vulneración del sistema. Sin embargo, tales argumentos resultan cada vez menos convincentes frente a la realidad concreta y verificable del desarrollo de la vida religiosa en Vietnam.
La Ley de Creencias y Religión (enmendada), que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, abrirá una nueva etapa en el perfeccionamiento de las instituciones sobre la garantía del derecho a la libertad de creencias y religión en Vietnam.
Este avance no se refleja únicamente en el contenido de los textos legales, sino también en el mensaje que la Asamblea Nacional y el Estado vietnamitas transmiten al pueblo y a la comunidad internacional: Vietnam respeta, protege y garantiza de manera coherente los derechos humanos, y mantiene su disposición a revisar, complementar y perfeccionar continuamente sus instituciones para servir mejor a la ciudadanía, asegurando que el derecho a la libertad de culto se ejerza de forma cada vez más plena y sustancial./.