Hanoi (VNA) - A lo largo de más de 70 años de desarrollo, el cine revolucionario vietnamita ha otorgado un papel central a las obras sobre la guerra y la historia nacional, no solo como testimonio de las etapas de lucha del país, sino también como vehículo para preservar la memoria histórica, transmitir ideales revolucionarios, despertar el patriotismo y fortalecer la confianza social.
Sin embargo, el auge de las plataformas digitales y las redes sociales ha planteado nuevos desafíos para la preservación de la autenticidad histórica en el cine. En este contexto, algunas fuerzas hostiles han aprovechado obras literarias y cinematográficas para distorsionar la historia, difundir interpretaciones sesgadas y socavar la unidad nacional. Esta situación hace cada vez más urgente la necesidad de que los cineastas garanticen la fidelidad histórica, al tiempo que elevan la calidad artística y el atractivo de sus producciones.
La autenticidad histórica como principio esencial
Desde la creación en 1953 de la Empresa Nacional de Cine y Fotografía de Vietnam, impulsada por el Presidente Ho Chi Minh, el cine revolucionario del país ha recorrido más de siete décadas de evolución, con miles de obras de diversos géneros que reflejan la guerra revolucionaria, la construcción nacional y la vida contemporánea.
Desde títulos emblemáticos como "Em be Ha Noi" (Niña de Hanoi), "Bao gio cho den thang Muoi" (Cuando llega el décimo mes) hasta producciones más recientes como "Mui co chay" (El aroma de la hierba quemada) y "Mua do" (Lluvia roja), el cine de temática bélica no solo recrea la realidad del combate, sino que también refleja la profundidad del alma vietnamita, el amor a la patria, el humanismo, la aspiración de paz y la fortaleza del espíritu nacional.
Directores y expertos coinciden en que la autenticidad constituye un principio fundamental del arte cinematográfico, especialmente en las obras de carácter histórico. No obstante, también señalan que la ficción forma parte del lenguaje del cine, siempre que no altere la esencia de los hechos históricos.
En este sentido, se subraya que la experiencia individual solo representa una parte limitada de la realidad de la guerra y no puede ser tomada como una verdad absoluta. Por ello, la ficción debe emplearse con criterio, de modo que permita transmitir el espíritu de la época sin distorsionar la veracidad histórica.
En el cine de ficción, los recursos creativos y la dramatización son aceptables para enriquecer la expresión artística, siempre que no se manipulen los acontecimientos ni los personajes históricos. En cambio, en el cine documental, la fidelidad a la realidad debe ser absoluta, sin elementos de ficción, con el objetivo de reflejar de manera rigurosa los hechos y extraer de ellos valores y enseñanzas para la sociedad contemporánea.
La “resiliencia cultural” frente a los desafíos actuales
En el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, la expansión del entorno digital ha facilitado la difusión transfronteriza de contenidos audiovisuales. Aprovechando esta realidad, algunas fuerzas hostiles han utilizado el arte y el cine para presentar visiones parciales de la historia, distorsionar la imagen de Vietnam y afectar la percepción pública.
Según expertos del sector, muchos de estos productos se producen en el extranjero y quedan fuera del marco jurídico vietnamita, lo que dificulta su control desde el origen. Por ello, resulta prioritario impedir su difusión en el país.
De acuerdo con la legislación vietnamita y la Ley de Cine vigente, toda película distribuida en Vietnam debe someterse a procesos de evaluación y autorización.
Las obras que tergiversen la historia, inciten a la división nacional o atenten contra el Estado no pueden ser difundidas legalmente, y sus responsables deben asumir las consecuencias jurídicas correspondientes.
No obstante, se subraya que la solución de fondo pasa por construir una verdadera “resiliencia cultural” en la sociedad, mediante la educación histórica, el fortalecimiento de la conciencia pública y el desarrollo de obras cinematográficas auténticas, con profundidad ideológica y valor artístico.
A lo largo de más de siete décadas, el cine revolucionario vietnamita ha consolidado una línea clara que refleja fielmente las guerras de resistencia, la construcción nacional y los valores esenciales de la cultura y el pueblo vietnamitas.
Esta corriente no solo cumple una función política, sino que también contribuye a formar ideales, reforzar la unidad nacional y difundir aspiraciones de desarrollo.
En este escenario, se considera esencial que el cine revolucionario continúe desempeñando un papel orientador en el ámbito ideológico y cultural, contribuyendo a la defensa de la verdad histórica mediante obras de alta calidad artística y gran capacidad de impacto emocional. Solo un cine capaz de atraer y conmover al público podrá contrarrestar eficazmente las narrativas distorsionadas.
Asimismo, se destaca la importancia de reforzar la promoción, la distribución, la crítica cinematográfica y la orientación del público, para que la sociedad pueda distinguir entre obras auténticas y productos destinados a manipular la historia.
Con una base sólida de conocimiento histórico y madurez cultural, será más difícil que los contenidos nocivos ejerzan influencia.
En un entorno de creciente competencia informativa, el cine revolucionario vietnamita reafirma su papel en el frente ideológico y cultural, contribuyendo a la protección de los fundamentos espirituales de la sociedad, la preservación de la memoria histórica y la transmisión de valores nacionales a las generaciones presentes y futuras./.