Hanoi (VNA)- Vietnam posee un rico patrimonio de artes tradicionales cuyo potencial aún no ha sido plenamente aprovechado, y en un contexto de creciente competencia global, la Resolución 80 del Buró Político del Partido Comunista destaca la cultura como pilar del poder nacional, lo que plantea la necesidad de un enfoque estratégico para valorizar eficazmente estos recursos.
Las artes tradicionales no solo condensan la identidad, la estética y la cosmovisión del pueblo, sino que también constituyen una fuente clave para las industrias culturales como el cine, la moda, el diseño, los videojuegos y los contenidos digitales.
En la práctica, numerosos artistas jóvenes han renovado el legado cultural, llevando elementos tradicionales a escenarios modernos e internacionales y generando un fuerte impacto. La fusión entre tradición y modernidad se consolida como una tendencia creativa, evidenciando la capacidad de adaptación de estas artes en la vida contemporánea.
La experiencia internacional demuestra que países como Japón, Corea del Sur y China han logrado modernizar sus artes tradicionales, integrándolas en el turismo y las industrias culturales para generar alto valor económico.
Según la UNESCO, vincular la preservación con la creatividad es una vía sostenible. En Vietnam, el Partido y el Estado han promulgado políticas clave para el desarrollo cultural, incluida la Estrategia de desarrollo de las industrias culturales hasta 2030, con visión a 2045, que promueve la aplicación de tecnologías, el desarrollo de productos adaptados al mercado y la construcción de una marca cultural nacional.
La Resolución 80 reafirma la importancia de las artes tradicionales, junto con políticas de reconocimiento para los artistas populares. El XIV Congreso del Partido Comunista de Vietnam subrayó la necesidad de preservar y valorizar el patrimonio cultural vinculado al desarrollo económico.
El viceministro de Cultura, Deportes y Turismo, Ta Quang Dong, destacó que las artes tradicionales no solo son patrimonio cultural, sino también una fuente de fortaleza interna que contribuye a definir la identidad nacional, por lo que deben combinarse armoniosamente con elementos modernos para potenciar su difusión.
En el contexto de una integración cada vez más profunda, las artes tradicionales actúan como un “escudo blando”, ayudando a preservar la identidad frente a la intensa interacción cultural. Bien aprovechadas, no solo generan valor cultural, sino que también se convierten en productos económicos que impulsan el crecimiento y promueven la imagen del país.
En conjunto, las artes tradicionales constituyen la “infraestructura blanda” de la nación, aportando profundidad cultural y fortaleciendo la competitividad. Su preservación y promoción no solo responden a una necesidad cultural, sino que también representan un motor clave para el desarrollo sostenible en el futuro./.