Hai Phong, Vietnam (Vietnam+)- El recinto histórico de Bach Dang Giang, en la provincia norteña de Hai Phong, custodia el recuerdo de tres triunfos marítimos cruciales que definieron el rumbo de Vietnam y afianzaron su soberanía.
Este parque monumental, que congrega santuarios en honor a los próceres de la patria, una sala de exposiciones, la Plaza de la Victoria y una réplica del famoso sistema de estacas de madera, constituye en la actualidad un espacio idóneo para rendir tributo a los antepasados y acercar la historia a las nuevas generaciones.
El río Bach Dang ocupa un lugar singular en la historia vietnamita. En sus aguas se libraron las victorias de Ngo Quyen en 938, del rey Le Dai Hanh en 981 y del ejército de la dinastía Tran, dirigido por el general Tran Quoc Tuan, en 1288. Estas tres luchas no solo rechazaron invasiones extranjeras, sino que también consolidaron la tradición militar y el espíritu de independencia del país.
El erudito Pham Su Manh, de la dinastía Tran, resumió el significado histórico del lugar con la célebre frase: “El espíritu sagrado de la nación se concentra en Bach Dang”. Siglos después, esa expresión continúa reflejando el valor simbólico de una región donde la geografía, la estrategia militar y la determinación del pueblo vietnamita se conjugaron para escribir algunas de las páginas más gloriosas de su historia.
El primer gran triunfo aconteció en el año 938, momento en que Ngo Quyen eligió el curso del río Bach Dang como el teatro de operaciones para enfrentar a la flota invasora del reino chino de Han del Sur. Valiéndose de su conocimiento sobre las mareas, mandó clavar postes de madera con terminaciones puntiagudas debajo de la superficie acuática. Al subir la marea, los navíos vietnamitas atrajeron a los adversarios hacia el cauce simulando un repliegue. Al bajar el nivel del agua, los navíos enemigos encallaron y fueron destruidos por los maderos, dando paso a la ofensiva final vietnamita desde los dos flancos de la ribera.
Aquella gesta marítima clausuró más de diez siglos de sometimiento foráneo e inauguró una era inédita de soberanía patria. Durante la primavera del año 939, Ngo Quyen asumió el trono como monarca y fijó la sede del gobierno en Co Loa, edificando las estructuras primigenias del Estado vietnamita autónomo.
Décadas más tarde, en el año 981, el río volvió a convertirse en escenario de una batalla decisiva. Frente a la invasión de la dinastía china de Song, el rey Le Dai Hanh recurrió nuevamente a la táctica del campo de estacas desarrollada por Ngo Quyen. La estrategia permitió derrotar al ejército invasor y preservar la soberanía del entonces reino de Dai Co Viet.
La batalla más conocida tuvo lugar en 1288, durante la tercera invasión mongola. Bajo el mando de Tran Quoc Tuan, también conocido como Hung Dao Vuong, el ejército de la dinastía Tran preparó una gran emboscada aprovechando el complejo sistema fluvial, las mareas y el terreno. El campo de estacas, combinado con la movilidad de las tropas vietnamitas, permitió destruir la flota enemiga, capturar al general chino y frustrar definitivamente las ambiciones expansionistas del Imperio mongol en la región.
Los expertos concuerdan en que la victoria de 1288 fue posible gracias a una combinación de visión estratégica, profundo conocimiento del entorno natural y la experiencia acumulada durante generaciones. El entramado de estacas se instaló en puntos neurálgicos de la corriente, mientras la red de arroyos secundarios sirvió para camuflar soldados y ejecutar emboscadas rápidas.
De igual forma, el uso de pequeñas embarcaciones aptas para los humedales y la cooperación activa de las comunidades locales basándose en su experiencia diaria constituyeron pilares clave en el desenlace del combate.
En la actualidad, la zona de reliquias incluye templos consagrados a Ngo Quyen, Le Dai Hanh y Tran Quoc Tuan, además del templo Truc Lam Trang Kenh, un santuario dedicado al Presidente Ho Chi Minh, un museo, la reproducción del campo de estacas y la Plaza de la Victoria.
En el museo se conservan antiguas estacas recuperadas del río, consideradas auténticos testigos de las batallas, junto con embarcaciones de madera similares a las utilizadas desde la época de la cultura Dong Son. Estas piezas permiten a los visitantes comprender cómo las fuerzas vietnamitas adaptaron sus tácticas al entorno fluvial para compensar la superioridad militar de sus adversarios.
El sitio recibe cada fin de semana a numerosos estudiantes y visitantes interesados en conocer la historia nacional. Frente a la recreación del campo de estacas, los guías explican cómo el conocimiento de las mareas y del terreno permitió transformar el río en un escenario decisivo para la defensa del país.
Según el guía local Do Van Giau, transmitir estos acontecimientos a las nuevas generaciones constituye una forma de fortalecer el amor por la Patria y mantener viva la memoria histórica. Para ello, complementa las explicaciones con relatos tradicionales sobre Ngo Quyen, Tran Hung Dao y otros personajes vinculados a Bach Dang.
En la actualidad, a pesar de que sus aguas ya no son escenario de batallas, el río Bach Dang permanece como un emblema de la astucia estratégica, el anhelo de libertad y la esencia identitaria de Vietnam. Sus santuarios y restos arqueológicos transforman este destino en un punto de encuentro donde el ayer conversa con el hoy, permitiendo que cada viajero asimile con mayor claridad la trascendencia de la concordia, la autodeterminación y el deber de salvaguardar el acervo histórico de la nación./.