Da Nang, Vietnam (VNA) - El Hospital de Obstetricia y Pediatría de la ciudad centrovietnamita de Da Nang informó que ha logrado salvar y dar de alta a una bebé nacida con solo 27 semanas de gestación y un peso de 720 gramos, hija de una pareja de turistas de Singapur.
Tras más de tres meses de cuidados intensivos, la menor se encuentra en buen estado de salud, respira por sí misma, se alimenta adecuadamente y alcanzó un peso de dos mil 655 gramos al momento del alta.
La madre, de nacionalidad singapurense, fue ingresada el 16 de marzo con 25 semanas y cuatro días de embarazo, en estado crítico debido a una preeclampsia grave acompañada de derrame multiorgánico, hiponatremia y sospecha de insuficiencia cardíaca. La pareja se encontraba de visita turística en Da Nang y tenía previsto regresar a Singapur para el parto, pero la paciente presentó complicaciones antes de su vuelo y tuvo que ser hospitalizada de urgencia.
El equipo médico aplicó tratamiento intensivo con el objetivo de prolongar la gestación; sin embargo, tras casi dos semanas de seguimiento, se detectó sufrimiento fetal severo. Ante el riesgo vital para la madre y la bebé, un equipo multidisciplinario de obstetricia y neonatología decidió practicar una cesárea de emergencia el 27 de marzo.
La recién nacida llegó al mundo con 27 semanas y un día de gestación y un peso de 720 gramos, siendo clasificada como un caso de prematuridad extrema y muy bajo peso. Inmediatamente fue estabilizada con asistencia respiratoria y trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).
Según la doctora Huynh Thi Le, jefa del Departamento de Neonatología del hospital, los bebés extremadamente prematuros enfrentan graves complicaciones debido a la inmadurez de sus órganos, como síndrome de dificultad respiratoria, hipertensión pulmonar, persistencia del conducto arterioso, hipoglucemia e infecciones, además de riesgos como hemorragia intraventricular y enterocolitis necrotizante.
Durante 87 días de tratamiento intensivo, el equipo médico aplicó múltiples medidas de soporte vital. Tras superar la fase crítica, la bebé logró ser extubada y pasó a ventilación no invasiva. Su alimentación con leche materna fue cuidadosamente controlada para garantizar el crecimiento y evitar complicaciones digestivas.
La evolución clínica fue favorable: no presentó hemorragia intraventricular y el tamizaje de retinopatía del prematuro mostró resultados positivos. Posteriormente, se aplicó el método canguro (contacto piel con piel), se inició la lactancia y la menor avanzó adecuadamente según su edad gestacional corregida.
El 22 de junio, la bebé fue dada de alta con una edad gestacional corregida de 39 semanas, un peso de dos mil 655 gramos y en condición estable para regresar con su familia.
Antes de su regreso a Singapur, el padre envió una carta de agradecimiento al personal médico, expresando su emoción y reconocimiento por la dedicación y profesionalismo del equipo durante todo el proceso.
El hospital destacó que este caso refleja la eficacia del trabajo coordinado entre las especialidades de obstetricia y neonatología, así como el creciente nivel de atención en cuidados intensivos neonatales en la institución./.