Hanoi (VNA) - Las regiones del norte y el centro de Vietnam han entrado en la fase máxima de una intensa ola de calor, con temperaturas que superaron el umbral crítico de los 40 grados Celsius en múltiples localidades. Según los datos del Centro Nacional de Pronóstico Hidrometeorológico emitidos el 26 de mayo, esta situación climática afecta de forma directa la salud y las actividades cotidianas de la población civil, lo que ha llevado a las administraciones gubernamentales a emitir directrices urgentes para mitigar los riesgos asociados a las altas temperaturas.
En Hanoi, la estación de Lang Ha registró oficialmente una temperatura de 40 grados Celsius a las 13:00 horas del 26 de mayo. Los expertos explicaron que la temperatura real percibida a la intemperie en los centros urbanos suele ser de dos a cuatro grados superior debido al efecto de isla de calor urbana, influenciado por la proporción de asfalto, hormigón y la baja densidad de vegetación en el área metropolitana en comparación con las zonas suburbanas.
Los especialistas advirtieron que la exposición prolongada puede ocasionar insolación, agotamiento o accidentes cerebrovasculares, afectando con mayor riesgo a ancianos, niños, mujeres embarazadas, trabajadores al aire libre y personas con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes o asma.
Para proteger a la población, las autoridades instruyeron a los sectores de salud y educación a reforzar las medidas preventivas. Los hospitales deben optimizar la ventilación en salas de espera y pasillos, instalar sistemas de aire acondicionado, ventiladores y techos protectores en las conexiones de los bloques. Asimismo, se exigió asegurar el suministro de agua potable gratuita y la disponibilidad de medicamentos, equipos y personal capacitado en primeros auxilios para choques térmicos y derrames cerebrales.
En el ámbito educativo, dado que los alumnos se preparan para los exámenes de ingreso al décimo grado y las pruebas de graduación de la escuela secundaria correspondientes al año escolar 2025-2026, los centros educativos reorganizaron sus calendarios. Las actividades físicas y colectivas al aire libre se trasladaron a las primeras horas de la mañana o a momentos más frescos. Los centros escolares equiparon sus aulas con ventiladores, climatizadores y mallas de filtración solar, prohibiendo que los estudiantes esperen bajo el sol durante las horas de entrada y salida de clases.
Por otra parte, las empresas y las obras de construcción con operarios expuestos a jornadas intensas al aire libre fueron instadas a proveer vestimenta de protección adecuada y a flexibilizar los horarios de trabajo, adelantando la jornada matutina o retrasando la vespertina para reducir el impacto térmico sin alterar el avance de la producción. También se recomendó mejorar la nutrición en los comedores laborales incorporando alimentos y bebidas refrescantes.
Para los ciudadanos en general, las autoridades de la salud recomiendan limitar el tiempo de permanencia al aire libre durante las horas de calor intenso y vestir ropa de colores claros, ligera y que absorba el sudor. La población debe aumentar el consumo de verduras verdes y frutas, y es fundamental ingerir una cantidad mínima de 1,5 a dos litros de agua por día.
Las autoridades sanitarias aconsejan además realizar ejercicio físico de manera regular para mejorar la resistencia del cuerpo y fortalecer la capacidad de adaptación personal ante las condiciones de calor extremo./.