Hanoi (VNA) - La diplomacia cultural de Vietnam se ha convertido en una herramienta práctica para fortalecer el entendimiento internacional, elevar la posición del país en el mundo y promover un desarrollo centrado en las personas, según Jonathan Wallace Baker, representante de la UNESCO en Vietnam.
En una entrevista con la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el funcionario señaló que Vietnam cuenta con sólidas bases para desarrollar su diplomacia cultural, con nueve sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO, 17 elementos inscritos en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial y cuatro urbes integradas en la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO.
También destacó el creciente compromiso político con la cultura. Las industrias culturales ya forman parte de las políticas nacionales, con el objetivo de que representen alrededor del 7% del Producto Intero Bruto para 2030 y hasta el 9% para 2045.
“La diplomacia cultural desempeña un papel muy práctico en la forma en que un país es visto, comprendido y recordado por el mundo”, afirmó.
Un lenguaje para el diálogo internacional
Según Baker, Vietnam aporta a sus relaciones internacionales una narrativa basada en el intercambio cultural, la resiliencia y la convivencia, sustentada en el humanismo y el respeto a la diversidad.
Esta profundidad permite que la cultura funcione como un lenguaje común en los espacios multilaterales, favoreciendo el entendimiento mutuo y la cooperación a largo plazo más allá de las diferencias políticas o económicas.
A nivel internacional, la diplomacia cultural también contribuye a reforzar la visibilidad y credibilidad de Vietnam. Su creciente participación en la gobernanza de la UNESCO refleja, según Baker, la confianza internacional en el país como un socio constructivo y fiable.
Vietnam también ha aportado iniciativas como la Década de la Cultura para el Desarrollo Sostenible y ha acogido intercambios internacionales sobre desarrollo cultural y creativo, incluso en el marco de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO.
Baker destacó asimismo la estrecha relación entre diplomacia cultural y desarrollo centrado en las personas. El patrimonio y la creatividad están vinculándose con la educación, el turismo sostenible y los medios de vida de las comunidades.
Desde los sitios patrimoniales que combinan conservación y oportunidades económicas locales hasta las ciudades creativas que movilizan a jóvenes, artesanos y emprendedores culturales, estos modelos demuestran cómo la cooperación cultural puede generar beneficios sociales y económicos concretos.
Cinco prioridades para aprovechar el patrimonio cultural
Preguntado sobre cómo Vietnam puede aprovechar mejor su patrimonio, sus industrias creativas y su diplomacia cultural como fuentes de poder blando sin perder su identidad, Baker señaló cinco prioridades.
En primer lugar, la protección del patrimonio debe seguir siendo el punto de partida. Para los sitios del Patrimonio Mundial, la UNESCO concede especial importancia a la autenticidad y la integridad. Las evaluaciones de impacto patrimonial y de capacidad de carga pueden ayudar a equilibrar las oportunidades económicas con la protección a largo plazo.
En segundo lugar, las comunidades deben ser consideradas socios en la conservación del patrimonio y participar en la toma de decisiones y en los beneficios del turismo.
En tercer lugar, Vietnam debería conectar el patrimonio con un ecosistema creativo más amplio. Las aldeas artesanales, sitios históricos, museos, espacios públicos y artes escénicas pueden inspirar nuevos diseños, programas educativos, productos culturales y servicios creativos.
En cuarto lugar, debe continuar la inversión en jóvenes creadores y en una educación patrimonial integral, mediante formación, espacios creativos, mentoría y acceso a los mercados.
En quinto, Baker abogó por reforzar las alianzas entre los sectores público y privado y las comunidades, para ampliar y mantener las iniciativas creativas más allá de eventos individuales.
El representante de la UNESCO subrayó que las designaciones de la organización no deben considerarse un fin en sí mismas. Lo verdaderamente importante es utilizarlas para generar un valor duradero para las personas y las comunidades.
Una asociación a largo plazo
Este año se cumple el 50.º aniversario de las relaciones entre la UNESCO y Vietnam. De cara al futuro, la Oficina de la UNESCO en Hanoi centrará sus esfuerzos en programas de impacto sistémico y a largo plazo para apoyar la aspiración de Vietnam de convertirse en un país de ingresos altos, innovador, inclusivo y resiliente.
En educación, la UNESCO seguirá respaldando las reformas, con énfasis en el aprendizaje permanente, la formación docente, las políticas inclusivas y con perspectiva de género, el bienestar estudiantil y las competencias digitales y ecológicas.
En ciencia, tecnología e innovación, aprovechará la red vietnamita de 11 Reservas de Biosfera y tres Geoparques Mundiales de la UNESCO para apoyar la conservación, el seguimiento de la biodiversidad, la restauración de ecosistemas, la adaptación climática y los medios de vida sostenibles.
La organización también promoverá enfoques éticos y centrados en las personas ante las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial.
La cultura seguirá siendo otro pilar fundamental, mediante el apoyo al desarrollo de las industrias culturales y creativas, la mejora de la gestión del patrimonio conforme a los estándares internacionales y la promoción del turismo sostenible basado en las comunidades.
Baker afirmó que la UNESCO continuará acompañando a Vietnam mediante cooperación técnica, intercambio de conocimientos y diálogo sobre políticas, con el objetivo de situar a las personas, la creatividad, el conocimiento y la sostenibilidad en el centro del desarrollo./.