Hanoi – En 2026, Vietnam se consolidó sobre una base macroeconómica robusta y mostró claros signos de dinamismo, manteniendo la inflación controlada, asegurando los principales equilibrios y alcanzando un crecimiento notable en los ingresos fiscales y el comercio exterior.
Así lo aseguró el ministro-presidente de la Oficina del Gobierno, Tran Van Son, durante la rueda de prensa ordinaria realizada el 4 de febrero, en la que también señaló la confianza sostenida de las organizaciones internacionales en las perspectivas económicas del país indochino.
Paralelamente, el primer ministro Pham Minh Chinh presidió una reunión virtual con autoridades locales, donde se evaluaron los resultados del primer del año. Los participantes coincidieron en que la economía mantuvo una trayectoria positiva, con avances en múltiples sectores y una gestión eficaz de las principales variables.
En concreto, el índice de precios al consumidor (IPC) creció aproximadamente un 2,6%, mientras que los mercados monetario y cambiario estuvieron estables. De igual manera, la deuda pública, la deuda gubernamental y la deuda externa se situaron dentro de los límites establecidos.
Los ingresos del presupuesto estatal experimentaron un crecimiento interanual estimado del 13,1%, reflejando la recuperación económica y el repunte de la actividad productiva. Asimismo, el comercio exterior presentó resultados positivos, consolidándose como un pilar esencial del crecimiento.
Durante 2026, los sectores económicos mostraron un desempeño sólido: la industria encabezó la expansión con un aumento del 21% en el índice de producción industrial (IPI). A su vez, la agricultura, la silvicultura y la pesca mantuvieron un crecimiento constante, aportando a la seguridad alimentaria y la estabilidad económica. El comercio y los servicios también se fortalecieron, con un incremento del 9% en las ventas minoristas y en los ingresos por servicios al consumidor, consolidando su papel en el desarrollo nacional.
Por su parte, el turismo, uno de los sectores más golpeados en años anteriores, mantuvo su recuperación con más de dos millones de visitantes internacionales en enero, lo que representa un aumento del 18% en comparación con el mismo periodo de 2025. Mientras tanto, el Índice de Gerentes de Compras (PMI) se situó en 52,5 puntos, indicando una expansión sostenida de la actividad manufacturera.
La inversión se conservó como un motor esencial del crecimiento. El desembolso de inversión pública representó el 3,4% del plan anual, equivalente a unos 899,8 millones de dólares, superando tanto en valor como en ritmo de ejecución al año anterior. En paralelo, la inversión extranjera directa registrada alcanzó cerca de 1.500 millones de dólares, un 15,7% más interanual, mientras que la desembolsada creció un 11,3%, hasta los 1.680 millones de dólares.
El ámbito empresarial también mostró señales positivas. Alrededor de 48.700 empresas se incorporaron al mercado o reanudaron operaciones en enero, lo que supone una subida del 45,6% interanual. Además, se crearon más de 110.000 negocios familiares, reflejando un fuerte dinamismo.
En la esfera social, el Gobierno siguió priorizando el bienestar de la población. Se realizaron con éxito eventos nacionales y las celebraciones del Año Nuevo Lunar trancurrieron de orma segura y austeras. La campaña «Quang Trung» terminó antes de lo previsto, con la reparación de casi 34.800 viviendas y la construcción de cerca de 1.600 casas nuevas. Asimismo, el 95,3% de los hogares vietnamitas reportó ingresos estables o superiores a los del año previo, y se distribuyeron 15.600 toneladas de arroz para apoyar a los grupos vulnerables.
De acuerdo con el funcionario, la estabilidad sociopolítica se ha mantenido firme, mientras que la defensa y la seguridad nacionales se han robustecido. Los esfuerzos en la lucha contra la corrupción y el despilfarro también se intensificaron, contribuyendo a fortalecer la confianza pública. Las relaciones exteriores y la integración internacional continuaron avanzando, mejorando la posición de Vietnam en el escenario internacional.
Pese a estos resultados alentadores, el Gobierno reconoce desafíos importantes, como la volatilidad del entorno internacional, las presiones sobre la inflación, los tipos de cambio y las tasas de interés, así como las dificultades que aún enfrentan algunas empresas. Otros problemas latentes, en especial en las zonas remotas, son el contrabando, el fraude comercial y las violaciones de propiedad intelectual.
En la perspectiva futura, el Gobierno orientará sus esfuerzos a preservar la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y fomentar un crecimiento sostenible. Entre las acciones previstas figuran la supervisión del mercado del oro, el lanzamiento de una plataforma de negociación, el desarrollo de un programa piloto de activos digitales y la apertura de centros de negociación inmobiliaria antes de febrero de 2026, consolidando así la transformación financiera.
También se garantizará el suministro de energía y bienes esenciales, se impulsará un mercado inmobiliario seguro y se acelerará la construcción de viviendas sociales, con la meta de superar las 110.000 unidades para 2026. Al mismo tiempo, Vietnam reforzará sus motores tradicionales de crecimiento y desarrollará nuevas áreas estratégicas, con el objetivo de alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos en el año en curso./.