Can Tho, Vietnam (VNA) - El tratamiento de la diabetes está evolucionando hacia un enfoque integral y personalizado que va más allá del control de la glucemia para priorizar la protección del sistema cardiovascular, la función renal y otros órganos diana, así como la prevención de complicaciones a largo plazo.
Este fue el principal mensaje del Congreso Científico de Endocrinología, Metabolismo y Pie Diabético 2026, celebrado el 18 de julio en la ciudad vietnamita de Can Tho.
El evento, organizado por el Hospital Hoan My Cuu Long en colaboración con diversas instituciones, reunió a especialistas en endocrinología, cardiología, nefrología y cuidado de heridas para actualizar las recomendaciones de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) correspondientes a 2026 e impulsar su aplicación en la práctica clínica.
El doctor Nguyen Phi Hung, director médico del Hospital Hoan My Cuu Long, explicó que las nuevas recomendaciones promueven un tratamiento centrado en el paciente, adaptado al riesgo cardiovascular, la enfermedad renal y el grado de obesidad de cada persona.
Además del control de la hemoglobina glucosilada (HbA1c), las directrices priorizan el uso de medicamentos con beneficios cardiovasculares y renales, favorecen el control del peso corporal y amplían las indicaciones para el monitoreo continuo de glucosa (CGM). También actualizan los algoritmos de tratamiento con insulina e incorporan nuevas orientaciones para el manejo de la insuficiencia cardíaca, la enfermedad renal crónica y el pie diabético.
Uno de los principales temas abordados fue el manejo integral del pie diabético, una de las principales causas de hospitalización, discapacidad y amputación entre las personas con diabetes. Los especialistas presentaron avances como la terapia de presión negativa para el tratamiento de heridas, estrategias de seguimiento tras el alta hospitalaria, nuevas tecnologías para el cuidado del pie y modelos de atención multidisciplinaria destinados a reducir las complicaciones graves, preservar las extremidades y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El doctor Phan Huu Hen, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Cho Ray, señaló que la insulina basal sigue siendo una opción adecuada para iniciar el tratamiento de muchos pacientes con diabetes tipo 2 cuando los medicamentos orales dejan de controlar eficazmente la glucemia.
Añadió que la personalización de la dosis y la combinación con fármacos que aportan beneficios cardiovasculares y renales, como los agonistas del receptor GLP-1 o los inhibidores de SGLT2, permiten mejorar los resultados del tratamiento. Asimismo, destacó que la disponibilidad de insulina glargina biosimilar amplía el acceso a la terapia sin comprometer su eficacia ni su seguridad.
Por su parte, la doctora Thach Thi Phola, jefa del Departamento de Endocrinología y Neurología Interna del Hospital Hoan My Cuu Long, afirmó que el tratamiento moderno de la diabetes tipo 2 no solo busca controlar la glucemia, sino también reducir el peso corporal y proteger el sistema cardiovascular, la función renal y otros órganos diana.
En este sentido, destacó que la personalización del tratamiento y el uso de medicamentos que ayudan a disminuir el riesgo de complicaciones cardiovasculares pueden mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.
Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF), en 2021 había alrededor de 537 millones de adultos con diabetes en el mundo y se prevé que la cifra alcance los 643 millones en 2030. Ante el aumento sostenido de los casos, los especialistas coincidieron en que la actualización permanente de la evidencia científica y de las guías clínicas es fundamental para mejorar la atención y el tratamiento de las personas con diabetes./.