Hanoi (VNA)- En un mundo marcado por numerosos desafíos y una elevada incertidumbre global, el sector financiero de Vietnam ha cumplido con éxito la labor de recaudación presupuestaria, sentando una base sólida para que la economía nacional avance hacia el ambicioso objetivo de un crecimiento de dos dígitos en 2026.
Al anunciar los principales resultados del año 2025, el ministro de Finanzas de Vietnam, Nguyen Van Thang, destacó que los ingresos del presupuesto estatal superaron en cerca del 35% la estimación inicial, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento estimado en 8%.
Puntualizó que estos indicadores positivos constituyen un punto de partida clave para la implementación de las tareas financieras y presupuestarias en 2026.
Durante una conferencia en línea para evaluar el trabajo financiero-presupuestario de 2025 y desplegar las misiones para el nuevo en curso, celebrada el 6 de enero, el titular significó que 2025 fue un período sumamente difícil a causa de la volatilidad de los mercados financieros internacionales, el impacto del cambio climático y los desastres naturales que azotaron el país.
Pese a estas complejidades, gracias a la unidad y determinación del sector, se concretaron resultados alentadores que reforzaron la estabilidad macroeconómica.
Uno de los logros más notables fue el aumento del tamaño de la economía nacional. El PIB per cápita superó por primera vez los 5.000 dólares, lo que permitió a Vietnam incorporarse al grupo de países de renta media alta, reflejando una recuperación sólida tras la pandemia de la COVID-19 y las tensiones geopolíticas internacionales.
En el marco de una política fiscal expansiva, el Ministerio de Finanzas de Vietnam implementó paquetes de exención, reducción y prórroga de impuestos, tasas y alquileres de tierras por un valor cercano a 251 billones de dongs (un dólar equivale a unos 26 mil dólares).
Esta medida, orientada a aliviar la carga sobre empresas y ciudadanos, ayudó a estimular la producción y el consumo, fortificando así las fuentes de ingresos a mediano y largo plazo.
De forma paralela, el sector financiero promovió una gestión más austera del gasto público, disminuyendo los gastos corrientes para priorizar la inversión en desarrollo. Gracias a ello, el gasto en inversión representó entre el 32% y el 33% del total del presupuesto estatal, promoviendo la ejecución puntual de numerosos proyectos de infraestructura clave, entre ellos más de 3.300 kilómetros de autopistas.
Aunque se implementaron amplias exenciones fiscales, los ingresos totales del presupuesto estatal al cierre de 2025 alcanzaron alrededor de 2,65 millones de billones de dongs, con un aumento interanual superior al 30%, lo que demuestra la estabilidad macroeconómica.
También se registró una mejora en la estructura de los ingresos, al provenir principalmente de actividades productivas y comerciales, mientras disminuyó la dependencia de los ingresos petroleros.
Para el 2026, primer año de implementación de la Resolución del XIV Congreso Nacional del Partido, el titular de Finanzas reconoció que persisten importantes desafíos.
Mencionó entre os principales obstáculos la presión de movilizar la inversión social hasta cerca del 40% del PIB para alcanzar el objetivo de crecimiento económico del 10% o más, fijado por la Asamblea Nacional y el Gobierno.
Para hacer realidad esta meta, anunció que el sector financiero impulsará reformas institucionales profundas, renovará la mentalidad de gestión y promoverá una descentralización más efectiva, bajo el principio de que las localidades decidan, ejecuten y asuman la total responsabilidad en la ejecución de sus presupuestos .
Se priorizará además la atracción de capital de alta calidad hacia sectores emergentes como los semiconductores, la inteligencia artificial y los centros financieros internacionales.
También destacó como perspectiva positiva la mejora de la posición del mercado bursátil vietnamita, que se consolida cada vez más como un canal clave para la movilización de capital para el desarrollo económico a largo plazo./.