Ninh Binh, Vietnam (VNA) – Con el deseo de aliviar las dificultades de los pacientes con escasos recursos, numerosas personas y organizaciones en la provincia norvietnamita de Ninh Binh se han unido para preparar y distribuir comidas gratuitas destinadas a pacientes y sus familiares que reciben tratamientos prolongados en el Hospital General Nam Dinh (barrio de Thien Truong).
Bajo el sofocante calor del mediodía, a la entrada del hospital, los miembros de la Asociación de Comidas Voluntarias organizan con regularidad mesas, sillas y utensilios para repartir los alimentos.
Decenas de pacientes y familiares en situación vulnerable hacen fila para recibir raciones calientes y nutritivas, acompañadas de palabras de ánimo.
Estas sencillas comidas no solo ayudan a reducir gastos, sino que también representan un importante apoyo moral.
Ngo Thi Dung (comuna de Cat Thanh) contó que su esposo padece una enfermedad renal y que su familia atraviesa muchas dificultades. Gracias a estas comidas gratuitas, la carga económica se alivia y ella encuentra más motivación para acompañarlo durante el tratamiento.
Por su parte, Nguyen Thi Tuyet, fundadora de la Asociación, explicó que el grupo prepara alrededor de 400 raciones cada domingo para pacientes de bajos recursos, una labor que han mantenido durante 15 años.
La iniciativa surgió a partir de la experiencia personal de su familia al cuidar a un pariente hospitalizado, cuando fueron testigos de cómo muchas personas debían ahorrar incluso en comida, o pasar hambre, para costear los gastos médicos.
De un pequeño grupo inicial, la asociación ha crecido hasta reunir a unos 60 miembros. Cada semana, entre 15 y 20 voluntarios participan en la preparación de alimentos desde las 4 de la mañana.
Todo el proceso, desde la selección de ingredientes hasta la cocción y conservación, se realiza con esmero, garantizando la higiene y el valor nutricional. Además de su trabajo, los integrantes también aportan económicamente y movilizan el apoyo de la comunidad.
Entre quienes llevan más tiempo colaborando destaca Nong Thi Tinh (67 años), que participa desde hace tres años. A pesar de su edad, contribuye de forma constante, desde la preparación de ingredientes hasta la entrega directa de las comidas.
Para ella, no se trata solo de caridad, sino de una fuente de alegría y una forma de compartir afecto.Además de su labor en el Hospital General Nam Dinh, la asociación ha ampliado la distribución de comidas a otros centros médicos, como el Hospital Pulmonar y el Hospital Psiquiátrico.
La financiación se sostiene gracias a los aportes de los miembros, benefactores y el apoyo en alimentos por parte de empresas.
Cabe destacar que, desde 2019, la iniciativa cuenta también con la participación de estudiantes del Club de Voluntarios Llama Verde (Escuela Secundaria Nguyen Khuyen), quienes acuden regularmente desde temprano para ayudar en la preparación y distribución.
Según Tran Dinh Anh Duc (clase 10A10), esta experiencia le ha inculcado valores como la solidaridad, la responsabilidad y la disciplina.Actualmente, el club reúne a unos 55 miembros, en su mayoría estudiantes de décimo y undécimo grado.
A pesar de sus exigentes horarios escolares, participan activamente en diversas actividades benéficas, desde la preparación de artículos de primera necesidad hasta el apoyo directo a personas necesitadas.
Tran Thi Lan Dung, asesora del club, subrayó que estas actividades cuentan con el respaldo de la escuela y las familias, y contribuyen a formar el carácter de los estudiantes, fomentando la empatía y el sentido de responsabilidad.
A partir de acciones tan sencillas como una comida, esta iniciativa solidaria se expande con fuerza en la comunidad, especialmente entre los jóvenes. En un contexto donde aún persisten muchas dificultades, resulta necesario multiplicar estas “cocinas del amor”, contribuyendo a construir una sociedad más unida, humana y solidaria./.