Hanoi- El director del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) en Vietnam, Andrew Jeffries, aseguró que la política de apoyo al crecimiento de Vietnam con flexibilización monetaria, una gran cantidad de inversión pública que se desembolsará en 2023 y la reapertura de China, ayudarán al país indochino a contrarrestar los vientos en contra.
Durante una conferencia de prensa para publicar el Informe de Perspectivas de Desarrollo Asiático (ADO), el 4 de abril, Jeffries sostuvo que el crecimiento económico del país se verá limitado en 2023 por la desaceleración económica mundial, el continuo endurecimiento monetario en las economías avanzadas y el efecto indirecto de las tensiones geopolíticas mundiales.
Luego de un sólido desempeño en 2022, se espera que el crecimiento económico de Vietnam se modere al 6,5% este año y se expanda aún más al 6,8% en 2024, expone ADO.
El informe explicó que la desaceleración económica mundial se profundizó en el cuarto trimestre de 2022 y probablemente continuará en 2023. Se espera que la producción agrícola crezca un 3,2% este año con la reactivación de la demanda interna y la reapertura de China, que representa el 45% de las exportaciones de frutas y verduras de Vietnam.
Debe tenerse en cuenta que, a partir del 15 de marzo, una gran cantidad de turistas de China regresó a este país vecino y se prevé que los servicios crezcan un 8% este año.
Otro motor clave para la recuperación y el crecimiento económico en 2023 y 2024 será la inversión pública, impulsando la construcción y otras actividades económicas relacionadas. Junto con el paso a la relajación monetaria en marzo de 2023, se espera que el gasto público genere efectos multiplicadores sustanciales, creando un fuerte estímulo de crecimiento para la economía.
De acuerdo con la ADO, el gobierno vietnamita se comprometió a desembolsar 30 mil millones de dólares en el año, de los cuales el 90 % se asignó a ministerios y provincias para su desembolso desde enero de 2023. Sin embargo, la inversión extranjera seguirá viéndose obstaculizada por la desaceleración económica mundial. La IED recién registrada y desembolsada cayó un 38% y luego un 4,9% interanual en los dos primeros meses de 2023.
No obstante, la pandemia prolongada expuso problemas estructurales que se encuentran entre los principales riesgos a la baja para la economía, destaca el informe.
A criterio de Nguyen Minh Cuong, economista principal de Vietnam, el déficit fiscal en 2023 podría superar el objetivo, que es del 4,4% del Producto Interno Bruto. Afirmó que Vietnam debe continuar la reforma para hacer que sus finanzas sean más sostenibles, reduciendo significativamente la dependencia de fuentes de ingresos insostenibles como la tierra y el petróleo.
Los expertos del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) recomiendan que Vietnam necesita estabilizar los precios al consumidor. (Fuente: Vietnam+)
Según pronosticó el BAD, por el lado de la demanda, el consumo interno continuará repuntando en 2023. Se espera que el turismo revivido, la nueva inversión pública y los programas de estímulo iniciados en enero de 2022, y un aumento salarial efectivo en julio de 2023, mantengan el consumo interno en aumento. Aunque una mayor inflación pudiera dificultar su recuperación.
Dado el panorama actual, el debilitamiento de la demanda mundial seguirá frenando el comercio en 2023. Las exportaciones en los dos primeros meses de 2023 disminuyeron un 10,4 % interanual, mientras que las importaciones cayeron un 16 %, dijo.
Expertos coincidieron en prever que tanto las importaciones como las exportaciones se contraerán un 7% en 2023 y el próximo año. La desaceleración del comercio podría crear un déficit de cuenta corriente equivalente al 1% del PIB este año, antes de volver al superávit en 2024./.
