Hanoi – HSBC Global Investment Research reconoció la capacidad de Vietnam para superar las dificultades derivadas de los aranceles globales, fortaleciendo simultáneamente sus bases comerciales, de inversión y de crecimiento interno.
En su informe "Vietnam at a Glance", publicado el 13 de enero, HSBC pronostica que el Producto Interno Bruto (PIB) de la nación indochina crecerá hasta un 8 % en 2025, lo que podría convertirlo en la economía con mayor ritmo de expansión en Asia.
Para 2026, el banco prevé una moderación del crecimiento hasta el 6,7 %, impulsada por la ampliación de la cuota comercial del país y el sostenido dinamismo de la inversión. De acuerdo con los economistas de HSBC, 2025 fue un año especialmente volátil, marcado por el aumento de las tensiones comerciales a nivel global.
Cuando en abril se anunciaron los aranceles vinculados al llamado ‘Día de la Liberación’, Vietnam fue señalado como una de las economías asiáticas más vulnerables a estos riesgos, solo detrás de China. No obstante, desde entonces el país ha mostrado una notable capacidad de resistencia, con un crecimiento del PIB estimado en 8 % para todo el año, la segunda expansión anual más elevada de los últimos 15 años.
Pese a las constantes crisis arancelarias, el comercio de Vietnam continuó expandiéndose y alcanzó un récord de 928 mil millones de dólares en 2025, un incremento interanual del 18%.
Aunque parte de esta ampliación se debió a la anticipación de pedidos de exportación, HSBC indicó que este factor por sí solo no explica el sólido desempeño del país. Si bien el efecto de adelantar pedidos hacia el mercado estadounidense se ha ido diluyendo de manera gradual, las exportaciones de Vietnam continúan superando a las de sus vecinos regionales, con un crecimiento interanual cercano al 30 % según el promedio móvil de tres meses.
Según HSBC, este desempeño obedece no solo a factores coyunturales, sino también a la creciente adaptación de la estructura exportadora del país indochino.
Los analistas de la entidad bancaria destacaron además el auge mundial de la inteligencia artificial como un factor clave detrás de la resiliencia comercial. Otro factor que ha transformado las cadenas de suministro globales es la creciente competencia entre Estados Unidos y China en el sector de los semiconductores, la cual ha impulsando la demanda de chips y productos electrónicos vinculados a la IA.
Este escenario ha creado condiciones favorables para las exportaciones de productos electrónicos, ayudando a mitigar las presiones derivadas de los aranceles. HSBC ratifica que Vietnam se encuentra en una posición privilegiada para beneficiarse de esta tendencia.
En estos momentos, los productos electrónicos representan alrededor del 35 % de las exportaciones totales del país, una elevación significativa frente al apenas 5 % registrado en 2010.
De igual manera, la participación de sectores tradicionales como los textiles y el calzado se ha reducido desde un máximo cercano al 30 % en 2005 a poco más del 10 % en la actualidad, lo que refleja el ascenso gradual de Vietnam en la cadena de valor global.
El país también sigue ganando cuota de mercado en Estados Unidos. En 2025, sus exportaciones a esa nación norteamericana crecieron casi un 30 % interanual, a pesar de las preocupaciones relacionadas con los aranceles, apuntó Nikkei.
Incluso con un arancel recíproco del 20 %, Vietnam logró ampliar su participación en el mercado estadounidense en productos como teléfonos móviles, prendas de vestir y calzado. HSBC también cuestionó las lecturas simplistas sobre el incremento de las importaciones de la ASEAN procedentes de China.
Según el banco, el aspecto central no es únicamente el volumen importado, sino la capacidad de los países para transformar insumos más económicos en mayores exportaciones y aprovechar la demanda en mercados finales como Estados Unidos.
Vietnam constituye un ejemplo exitoso de la estrategia "China+1": su déficit comercial con China se amplió a 116 mil millones de dólares, mientras que su superávit con el resto del mundo alcanzó los 136 mil millones, lo que se traduce en un superávit neto cercano a los 20 mil millones de dólares.
En cuanto al desempeño de la inversión, HSBC señaló que la inversión extranjera directa (IED) recién registrada cayó un 12 % interanual en 2025, aunque se mantuvo en niveles elevados en comparación con los estándares históricos.
La caída obedeció principalmente a una menor llegada de capital desde Corea del Sur, mientras que la inversión originada en China creció con fuerza, alcanzando cerca del 30 % de la IED total y superando a la de Singapur. La demanda interna también se ha mantenido como un pilar clave del crecimiento. El consumo privado aumentó alrededor de un 8 %, impulsado por una clase media en expansión, mientras que la inversión se aceleró hasta casi el 9 %, respaldada por el continuo desarrollo de infraestructuras.
El turismo también mostró una fuerte recuperación, con más de 21 millones de llegadas internacionales que generaron cerca de 40 mil millones de dólares en ingresos, equivalentes al 7 % del PIB. La inflación permaneció controlada, con un promedio del 3,3 % en 2025.
Para 2026, HSBC proyecta que se ubique en torno al 3,5 %, acompañada de un crecimiento del PIB del 6,7 %. No obstante, la entidad advierte que los riesgos vinculados a los aranceles aún podrían incidir en las perspectivas comerciales de Vietnam en el corto plazo./.