Desarrollan sistema hidráulico en Delta del río Mekong

La ciudad sureña vietnamita de Can Tho necesita ocho mil 176 millones de dólares para perfeccionar el sistema hidráulico en la región del Delta del río Mekong según la planificación del sector hasta 2050 y enfrentar las afectaciones del cambio climático.
La ciudad sureña vietnamita de Can Tho necesita ocho mil 176 millonesde dólares para perfeccionar el sistema hidráulico en la región delDelta del río Mekong según la planificación del sector hasta 2050 yenfrentar las afectaciones del cambio climático.

De acuerdo con el Instituto de Planificación Hidráulica del Sur (IPHS),la suma se dedicará a construir diques, lagos y dragar los canales deservicio a la agricultura y la adaptación a la variación climática y elaumento del nivel del mar, como aporte al impulso del desarrollosocioeconómico y protección del medio ambiente.

También se centrará en la modernización de la red de tránsito en zonasrurales y mejorar el sistema de diques con el fin de intensificar lacapacidad de reservas de agua en los grandes ríos y garantizar elsuministro hídrico sostenible a las localidades ribereñas, indicó IPHS.

Esta entidad afirmó, además, la necesidad derealizar la reforestación, proteger los manglares y aplicar las medidasdestinadas a la prevención y lucha contra la inundaciones, en aras demitigar los efectos provocados por la variación climática.

Con una superficie de casi tres millones 960 mil hectáreas, el Deltadel río Mekong es el hogar de más de 22 millones de habitantes que vivenprincipalmente de la agricultura.

Esta región sufre inundaciones, sequías y desastres naturales inusuales cada año más graves.-VNA

Ver más

Vietnam en la era digital: Adaptación para el desarrollo y garantía de la libertad de creencias y de religión

Vietnam en la era digital: Adaptación para el desarrollo y garantía de la libertad de creencias y de religión

En el contexto de la transformación digital del siglo XXI, las actividades relacionadas con creencias y religiones en Vietnam experimentan profundos cambios. Los espacios para la práctica de la fe se han ampliado desde los establecimientos tradicionales de culto hacia el entorno digital, lo que permite que las enseñanzas y las actividades religiosas lleguen a la comunidad de manera más rápida y con un mayor alcance.