Hanoi (VNA) - Vietnam sigue siendo un "destino de interés para los inversores extranjeros" durante su proceso de traslado, reestructuración y diversificación de sus cadenas de suministro, según informó el Departamento de Inversión Extranjera, Ministerio de Finanzas.
En los primeros cinco meses de 2026, Vietnam captó 24,81 mil millones de dólares por concepto de inversión extranjera directa (IED), un aumento del 34,9% respecto al mismo lapso del año anterior, informó la fuente.
Mientras tanto, la IED desembolsada en Vietnam se estimó en 9,7 mil millones de dólares, un incremento interanual del 9,6%, comunicó.
Aunque la tendencia actual es positiva, Vietnam se enfrenta a una presión considerable para atraer inversión extranjera en los próximos tiempos, pues la Resolución No. 10-NQ/TW sobre el desarrollo de la economía con inversión extranjera establece un objetivo bastante ambicioso.
En concreto, en el período 2026-2030, deben atraer una IED registrada de aproximadamente 200-300 mil millones de dólares (40-50 mil millones de dólares al año); y una desembolsada de aproximadamente 150-200 mil millones de dólares (30-40 mil millones de dólares al año).
Sin embargo, tales objetivos representan un enorme desafío, especialmente en el contexto de la lentitud de los flujos de inversión globales y la creciente competencia para atraer inversión extranjera.
Además, esto no es solo un objetivo por el mero hecho de "lograr", sino que se ha convertido en un requisito de la economía, que busca movilizar capital para un crecimiento económico de dos dígitos.
El desafío desde objetivos de "calidad"
Junto con el objetivo cuantitativo, la Resolución N.° 10-NQ/TW identificó claramente varias áreas clave que requieren prioridad para atraer inversión extranjera.
La electrónica, los semiconductores, la IA, la biotecnología, la logística moderna, los servicios financieros y la innovación son precisamente los campos que pueden ayudar a la economía a acelerar el desarrollo basado en la ciencia, la tecnología y la innovación.
Se espera que en el próximo período habrá un cambio estratégico en los flujos de inversión extranjera, especialmente en la atracción de proyectos que aporten "núcleos tecnológicos" y pasar de simplemente "atraer capital principalmente" a "desarrollar una plataforma nacional de inversión estratégica".
En los últimos años, Vietnam no solo ha incrementado el número de inversiones extranjeras, sino que también ha logrado resultados positivos en la mejora de su calidad. El hecho de que muchos gigantes tecnológicos como Intel, Samsung, LG, Goertek, Foxconn, Amkor, HanaMicron, etc., hayan elegido Vietnam como su base de producción lo demuestra.
En concreto, Samsung ha construido un centro de I+D a gran escala en Hanoi, con el objetivo de convertir a Vietnam en un centro regional de ese tipo.
De acuerdo con la empresa Savills Vietnam, el país indochino sigue generando gran interés en los fabricantes de tecnología globales debido a sus costes operativos competitivos, un entorno de inversión estable y una profunda integración en las cadenas de suministro internacionales.
Superar la "doble presión"
No se puede atraer a toda costa, pero se debe mejorar la calidad y la eficiencia de los flujos de inversión extranjera, centrándose en áreas que puedan aportar un nuevo impulso de crecimiento a la economía. Pero además de eso, resulta necesario alcanzar grandes objetivos en términos de escala de flujo de capital.
Con el fin de atraer inversiones, es obligatorio centrarse en eliminar los obstáculos para los proyectos en curso; seguir acortando el tiempo de tramitación de los procedimientos de terrenos, construcción y medio ambiente; elevar la calidad de la infraestructura energética, logística y de los parques industriales; desarrollar recursos humanos altamente cualificados y promover la industria y los vínculos entre empresas extranjeras y nacionales, consideró el Departamento de Inversión Extranjera.
La Resolución N° 10-NQ/TW también describió una serie de tareas y soluciones que deben implementarse para lograr las metas establecidas, desde el perfeccionamiento de las instituciones y políticas, el apoyo a la transición gradual de los incentivos tradicionales a mecanismos de apoyo vinculados a la eficiencia operativa del proyecto; la formación de un mecanismo para seleccionar, respaldar y gestionar inversores estratégicos; la aplicación de procedimientos de inversión especiales y mecanismos de incentivos para proyectos tecnológicos estratégicos a gran escala./.