Hanoi (VNA)- La Resolución 10-NQ/TW sobre el desarrollo del sector económico con inversión extranjera marca un importante cambio en la estrategia de desarrollo de Vietnam: pasar de una política centrada únicamente en la captación de capital a un modelo orientado a seleccionar y promover inversiones de alta calidad, vinculadas con la innovación, transferencia tecnológica y fortalecimiento de las capacidades nacionales.
También reafirma con firmeza la posición constante del Partido de que el sector con inversión extranjera constituye un componente esencial de la economía nacional y debe recibir un trato equitativo, ser fomentado a largo plazo y avanzar de manera conjunta hacia los objetivos de desarrollo del país.
En un contexto de creciente competencia internacional por atraer inversiones y ante la aparición de argumentos distorsionados que sostienen, sin fundamento, que Vietnam está reduciendo el papel del sector de inversión extranjera directa (IED) o favoreciendo de manera desequilibrada a determinados sectores económicos, la Resolución 10-NQ/TW desmiente claramente esas afirmaciones.
El documento establece que el Estado garantiza el derecho de propiedad, la protección de la propiedad intelectual y la construcción de un entorno de inversión transparente, estable y predecible, creando condiciones favorables para que los inversionistas con capacidad, tecnología y compromiso a largo plazo desarrollen sus actividades en Vietnam.
La invitación, por primera vez, a inversionistas extranjeros para participar en la Conferencia nacional de estudio e implementación de una resolución del Partido constituye, además, una clara muestra del espíritu de diálogo, cooperación y construcción conjunta que impulsa el país.
La experiencia acumulada durante casi cuatro décadas de la política de Renovación (Doi Moi) demuestra que el sector de la IED ha contribuido de manera significativa al crecimiento económico, la transformación de la estructura productiva, la expansión de las exportaciones, la integración en las cadenas globales de valor y la incorporación de tecnologías y métodos modernos de gestión.
Sin embargo, la calidad de la inversión extranjera captada aún no se corresponde plenamente con el potencial del país. Numerosos proyectos siguen dependiendo de actividades intensivas en mano de obra, presentan un bajo valor agregado y escasos niveles de integración local, mantienen vínculos limitados con las empresas nacionales y, en algunos casos, han priorizado la cantidad sobre la calidad, comprometiendo el medio ambiente y la sostenibilidad a largo plazo.
Estas limitaciones hacen necesaria una renovación del enfoque de desarrollo. La cuestión ya no consiste en cuánto capital puede atraer Vietnam, sino en cómo aprovechar de manera más eficiente los recursos provenientes del exterior para fortalecer la capacidad tecnológica, la competitividad y la autonomía de la economía nacional.
Sobre esa base, la Resolución 10-NQ/TW establece tres orientaciones estratégicas fundamentales.
En primer lugar, redefine el papel del sector de la inversión extranjera. La economía con capital extranjero deja de considerarse únicamente una fuente complementaria de financiamiento para ser reconocida como una parte inseparable de la economía nacional, con igualdad de condiciones y perspectivas de desarrollo a largo plazo.
Al mismo tiempo, la Resolución promueve una mayor articulación entre este sector, la economía estatal y el sector privado, con el objetivo de generar un impulso de desarrollo integrado y fortalecer la capacidad de las empresas vietnamitas para incorporarse a las cadenas globales de suministro.
En segundo lugar, la estrategia evoluciona desde una política de "atracción de capital" hacia la construcción de una plataforma nacional de inversión estratégica. Vietnam priorizará proyectos de alta tecnología, innovación, elevado valor agregado, integración profunda en las cadenas globales de valor y desarrollo de ecosistemas industriales modernos, en lugar de centrarse exclusivamente en el volumen de la inversión o en el número de proyectos.
En tercer lugar, reafirma el principio de no sacrificar el medio ambiente, los recursos naturales, el bienestar social ni la seguridad económica en favor del crecimiento inmediato. La competitividad de Vietnam debe sustentarse en instituciones, una infraestructura moderna, recursos humanos altamente cualificados, bajos costos de cumplimiento normativo y un entorno de inversión estable y transparente.
Para materializar estas orientaciones, será necesario seguir impulsando reformas institucionales de fondo, simplificar los procedimientos administrativos, desarrollar recursos humanos de alta calidad, construir infraestructuras verdes y digitales, y fortalecer los vínculos efectivos entre las empresas nacionales y el sector de la inversión extranjera.
En definitiva, la Resolución 10-NQ/TW representa una declaración sobre la aspiración de Vietnam de alcanzar la prosperidad. Con el objetivo de atraer entre 200 y 300 mil millones de dólares en inversión durante el período 2026-2030 y, especialmente, de lograr que el sector de IED aporte alrededor del 30 % del Producto Interno Bruto (PIB) para 2045, Vietnam se fija metas ambiciosas, pero plenamente alcanzables.
Con la determinación de renovar su enfoque, perfeccionar el marco institucional y elevar la calidad de la gestión pública, Vietnam está construyendo un entorno de inversión moderno, transparente y sostenible, en el que todos los recursos contribuyan al objetivo de un crecimiento rápido y sostenible. Esta constituye, asimismo, la respuesta más convincente frente a cualquier duda infundada y los argumentos distorsionados sobre la política de desarrollo económico del país./.