Kuala Lumpur (VNA) - El Gobierno de Malasia evaluará la necesidad y las estrategias para crear una reserva nacional de petróleo como parte de sus esfuerzos por reforzar la seguridad energética del país y aumentar su capacidad de respuesta frente a las incertidumbres geopolíticas y las interrupciones del suministro mundial.
Según informó la agencia nacional de noticias Bernama, el primer ministro malasio, Anwar Ibrahim, explicó que esta iniciativa fue acordada durante la reunión del Consejo Nacional de Energía, que presidió el 15 de julio. La medida busca, además, garantizar que la agenda de transición energética del país continúe desarrollándose de forma ordenada y eficaz, en línea con la Hoja de Ruta Nacional para la Transición Energética (NETR).
En una publicación en Facebook, el jefe del Gobierno señaló que, hasta diciembre del año pasado, la capacidad instalada de energías renovables había alcanzado el 31%, reflejo de los esfuerzos del Ejecutivo por reducir la dependencia del carbón.
"Este avance se ha visto reforzado por la exitosa implementación del Programa Corporativo de Suministro de Energía Renovable (CRESS), que ahora incorpora un Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS)", afirmó Anwar.
En el sector del transporte, el primer ministro destacó que la implementación del biodiésel B15 sigue impulsando la transición hacia combustibles alternativos más sostenibles y se verá fortalecida con el desarrollo del centro de biocombustibles de Petronas en Pengerang, estado de Johor.
Asimismo, señaló que el proyecto de electrificación del transporte público avanza conforme al calendario previsto, con la puesta en funcionamiento de 250 autobuses eléctricos y una red ferroviaria electrificada de 800 kilómetros en todo el país. Añadió que la primera fase del desarrollo de un centro de hidrógeno para el sistema de transporte rápido autónomo de Sarawak está prevista para concluir a finales de este año.
El primer ministro subrayó que, en un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica y las persistentes interrupciones en las cadenas mundiales de suministro, Malasia debe estar preparada para garantizar su seguridad energética a largo plazo./.