Hanoi (VNA) - Cerca de ocho años después de la implementación de la Resolución No. 36-NQ/TW sobre la estrategia de desarrollo sostenible de la economía marítima de Vietnam hasta 2030, con visión hacia 2045, el sector petrolero sigue consolidando su papel como pilar de la economía marítima nacional.
Gracias a sus resultados sostenidos en producción, inversión y contribución presupuestaria, continúa siendo un motor clave para la seguridad energética y el desarrollo económico del país.
Según Le Manh Cuong, director general del Grupo Nacional de Industria y Energía de Vietnam (Petrovietnam), la producción acumulada de petróleo y gas entre 2018 y 2025 superó los 155,2 millones de toneladas. Durante este periodo, el grupo suministró además 37,2 mil millones de metros cúbicos de gas natural para la generación eléctrica, contribuyendo a una producción anual de más de 53 mil millones de kWh, equivalente a alrededor de un tercio de la electricidad nacional. Petrovietnam también cubre cerca del 60% de la demanda interna de combustibles y el 70% de la necesidad nacional de fertilizantes.
Estos resultados se reflejaron en una facturación acumulada de unos 242,3 mil millones de dólares en el periodo, un beneficio consolidado antes de impuestos superior a 15,9 mil millones de dólares y una contribución al presupuesto estatal de unos 41,5 mil millones de dólares. Las inversiones realizadas en los últimos ocho años alcanzaron unos 9,8 mil millones de dólares, con prioridad en la recuperación de proyectos con dificultades. Cuatro de los cinco proyectos afectados ya han sido retirados de la lista de los 12 proyectos industriales con menor desempeño del sector de industria y comercio.
Paralelamente, varios proyectos energéticos estratégicos, como la cadena gas-electricidad del bloque B, el proyecto Ca Voi Xanh, la terminal de gas natural licuado (GNL) de Son My y la central térmica Long Phu 1, avanzan activamente.
El grupo también impulsa su transición hacia un modelo de desarrollo más sostenible. Petrovietnam acelera proyectos de energía eólica marina con un potencial de decenas de gigavatios, desarrolla infraestructuras de GNL y estudia tecnologías de captura y almacenamiento de carbono para reducir emisiones. Al mismo tiempo, mantiene sus actividades petroleras en alta mar, contribuyendo a reforzar la presencia económica de Vietnam en sus espacios marítimos.
Esta tendencia continuó en el primer semestre de 2026. Los principales indicadores de producción superaron los objetivos establecidos, con resultados entre un 5% y un 23,1% superiores a las previsiones. Destaca especialmente el aumento del 14,2% interanual de la producción de crudo, el primero registrado desde 2015 pese al declive natural de varios yacimientos.
Los resultados financieros también confirmaron el crecimiento. Los ingresos globales del grupo alcanzaron 28,3 mil millones de dólares en los primeros seis meses del año, un 49% más que en el mismo periodo de 2025. La facturación consolidada llegó a unos 17,1 mil millones de dólares, superando en un 22% el plan previsto y aumentando un 39% interanual. Las aportaciones al presupuesto estatal sumaron unos 3,40 mil millones de dólares, un 27% más.
Pese a estos logros, el sector enfrenta diversos desafíos. Las reservas de hidrocarburos disminuyen naturalmente entre un 10% y un 15% anual, mientras que los costes de explotación aumentan. Por ello, los expertos instan a acelerar la revisión de las políticas relacionadas con la movilización de centrales eléctricas de gas natural, la fijación de precios del GNL y la distribución de este recurso entre las instalaciones.
También recomiendan completar el marco legal para la energía eólica marina, el hidrógeno, la captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), la energía nuclear y los proyectos de exploración en aguas profundas.
Para Ta Dinh Thi, vicepresidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la Asamblea Nacional, la modernización del marco institucional es una condición esencial para abrir nuevas oportunidades de desarrollo al sector energético. Propuso establecer mecanismos experimentales regulados (“sandbox”) que permitan a las empresas probar nuevos modelos de inversión e innovación, garantizando al mismo tiempo una gestión adecuada de los riesgos.
Más allá de las actividades tradicionales de exploración, explotación y procesamiento de hidrocarburos, los especialistas consideran que el futuro del sector dependerá de su integración en nuevas cadenas de valor vinculadas a la energía eólica marina, el gas, el hidrógeno, el amoníaco verde y otras energías limpias.
Asimismo, destacan que las amplias bases de datos geológicas, geofísicas y oceanográficas acumuladas por la industria petrolera constituyen un activo estratégico para impulsar la economía marítima y desarrollar, a largo plazo, polos industriales especializados en energías marinas en Vietnam./.