Hanoi (VNA) - En un contexto marcado por la caída de los precios internacionales y requisitos de trazabilidad cada vez más exigentes, la recopilación y verificación de los datos de las zonas de cultivo se perfila como un factor decisivo para fortalecer la competitividad y aumentar el valor de las exportaciones del café vietnamita.
Presión de los mercados internacionales
Según la actualización del 21 de julio, los precios del café en la región de la Altiplanicie Occidental se situaron entre 97.500 y 98.000 dongs (un dólar equivale a unos 26.000 dongs) por kilogramo. En los mercados internacionales, las cotizaciones del café robusta y arábica registraron una recuperación tras varias jornadas consecutivas de descensos.
No obstante, el sector exportador continúa enfrentando importantes desafíos. De acuerdo con el Departamento General de Aduanas, durante el primer semestre de 2026 Vietnam exportó alrededor de 1,1 millones de toneladas de café por un valor cercano a los 4,8 mil millones de dólares.
Aunque el volumen exportado aumentó entre un 7% y un 10% respecto al mismo período del año anterior, los ingresos disminuyeron más del 14% debido a la caída de los precios internacionales. El precio medio de exportación se situó en torno a los 4.565 dólares por tonelada, un 20% menos que un año antes.
Las perspectivas del mercado tampoco apuntan a una recuperación inmediata. La Asociación de Café y Cacao de Vietnam estima que la producción mundial de café durante la campaña 2025-2026 alcanzará cerca de 180 millones de sacos, unos ocho millones más que en la cosecha anterior. Este incremento de la oferta podría mantener la presión bajista sobre los precios y obligar a los exportadores a adaptarse a estándares cada vez más estrictos en materia de sostenibilidad y transparencia.
Uno de los mayores retos proviene de la Unión Europea (UE), destino que concentra más del 40% del valor de las exportaciones vietnamitas de café. A partir del 1 de enero de 2027 entrará plenamente en vigor el Reglamento de Deforestación de la UE (EUDR), que exigirá demostrar el origen preciso de cada lote hasta la parcela de cultivo y garantizar una trazabilidad completa. En este escenario, los datos de las zonas de cultivo pasarán a ser un requisito indispensable para acceder a los mercados de mayor valor.
Los datos, una nueva ventaja competitiva
Si anteriormente la ventaja competitiva dependía principalmente de la disponibilidad de materia prima o de la capacidad de procesamiento, hoy la información sobre las zonas de cultivo se está convirtiendo en un activo estratégico. Consciente de este cambio, un número creciente de empresas ha comenzado a invertir desde el origen de la cadena productiva en sistemas de recopilación y gestión de datos.
A través del programa Nescafé Plan, Nestlé Vietnam prevé completar antes de finales de 2026 el registro de más de 40.000 parcelas georreferenciadas pertenecientes a familias caficultoras.
Según Pham Phu Ngoc, director de Agricultura y del programa Nescafé Plan en Vietnam, esta base de datos permitirá no solo garantizar la trazabilidad del producto, sino también medir las emisiones de gases de efecto invernadero en las explotaciones agrícolas de pequeña escala.
Por su parte, la empresa Vinh Hiep ha optado por reforzar la calidad de la información mediante inspecciones de campo, la verificación individual de cada zona de producción, la eliminación de registros duplicados y la actualización permanente de los datos antes de la entrada en vigor de las nuevas regulaciones internacionales.
El presidente del Consejo de Administración y director general de la empresa, Thai Nhu Hiep, afirmó que disponer de información completa sobre la geolocalización, los códigos de las zonas de cultivo y procesos de producción transparentes fortalece la capacidad de negociación con los compradores internacionales.
El empresario subrayó además que el verdadero valor de una base de datos no depende de su volumen, sino de su fiabilidad. En ese sentido, consideró prioritario depurar y verificar rigurosamente la información para garantizar que cada zona de cultivo cumpla plenamente los requisitos de trazabilidad, reducir los riesgos en los procesos de verificación y responder con éxito a las crecientes exigencias de los mercados internacionales./.