La metamorfosis del delta del Mekong: De granero de arroz a referente de sostenibilidad

Como principal motor acuícola y arrocero de Vietnam, el delta del Mekong enfrenta graves amenazas climáticas que incluyen inundaciones, sequías, erosión y salinización de los suelos. Para garantizar su sostenibilidad y consolidar su transformación verde, la región exige un giro radical de mentalidad: sustituir las respuestas pasivas ante las emergencias por una estrategia de adaptación proactiva que respete los ciclos de la naturaleza.

Delta del Mekong. (Foto: Hoai Nam/Vietnam+)
Delta del Mekong. (Foto: Hoai Nam/Vietnam+)

Hanoi (Vietnam+) - Como principal motor acuícola y arrocero de Vietnam, el delta del Mekong enfrenta graves amenazas climáticas que incluyen inundaciones, sequías, erosión y salinización de los suelos. Para garantizar su sostenibilidad y consolidar su transformación verde, la región exige un giro radical de mentalidad: sustituir las respuestas pasivas ante las emergencias por una estrategia de adaptación proactiva que respete los ciclos de la naturaleza.

En este contexto, la Conclusión Nº 26-KL/TW del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam, emitida el 24 de abril de 2026 sobre la prevención y control de la subsidencia, erosión, inundaciones, sequías e intrusión salina en el delta del río Mekong durante el período 2026-2035, junto con soluciones integrales en la planificación, infraestructura, ciencia, tecnología y transformación digital, abre una nueva orientación para garantizar el desarrollo sostenible de la región.

Adaptarse al cambio climático respetando la naturaleza

En los últimos años, los impactos del cambio climático en el delta del río Mekong se han vuelto cada vez más severos. La subsidencia del suelo, la erosión de las riberas fluviales y costeras, las inundaciones, las sequías y la salinización ya no son fenómenos aislados, sino grandes desafíos que afectan la seguridad hídrica, los medios de vida de millones de personas y el desarrollo sostenible de toda la región.

Según datos del Departamento de Gestión de Diques y Prevención de Desastres Naturales, la subsidencia se registra actualmente en la mayoría de las zonas del delta, con una velocidad de entre 0,5 y tres centímetros por año; en las áreas costeras, la tasa habitual oscila entre 1,5 y 2,5 centímetros anuales. Desde 2016 hasta la fecha, se han registrado 812 puntos de erosión con una longitud total cercana a mil 211 kilómetros, incluidos 315 puntos considerados especialmente peligrosos.

Ante ese panorama, Vietnam considera indispensable cambiar el modelo de desarrollo, pasando de intentar combatir las condiciones naturales a adaptarse de manera flexible a los nuevos escenarios que plantean las alteraciones del clima.

En una conferencia reciente sobre la implementación de la Conclusión Nº 26-KL/TW en la ciudad de Can Tho, el ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Trinh Viet Hùng, afirmó que las localidades del delta están avanzando gradualmente hacia una gestión basada en la prevención y la adaptación activa frente a los desastres naturales.

Según el titular, la Conclusión establece dos puntos de vista fundamentales y siete grupos de tareas y soluciones prioritarias para abordar de manera integral los problemas de la región. El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente también ha preparado el primer borrador del programa de acción del Gobierno para implementar esta conclusión.

Las autoridades insisten en que no se puede seguir respondiendo con parches locales, como levantar diques donde hay erosión o construir presas donde cede el terreno. El escenario actual exige abandonar la fragmentación y adoptar una estrategia de gestión integral que involucre a múltiples provincias y disciplinas.

En sintonía con este cambio de rumbo, el ministerio propuso una agenda de inversión pública para el período 2026-2030 que incluye ocho grandes obras de infraestructura. Diseñado junto al Ministerio de Finanzas y las administraciones locales, el plan prioriza sistemas de regulación de recursos hídricos y planes de contingencia frente a inundaciones y erosión en la ciudad de Can Tho.

Ciencia, tecnología y transformación digital: herramientas clave

En línea con la Resolución Nº 57-NQ/TW del Buró Político, Vietnam considera la ciencia, la innovación y la transformación digital como motores estratégicos para elevar la productividad y la competitividad nacional.

Por ello, el delta del río Mekong debe promover el uso de inteligencia artificial (IA), big data y modelos de predicción en tiempo real para apoyar la evaluación de riesgos, la toma de decisiones y la gestión de las obras de prevención contra la subsidencia, erosión, sequías e intrusión salina.

Al mismo tiempo, la estrategia también apuesta por soluciones no estructurales, como la transformación del modelo agrícola, el desarrollo de cultivos y modelos agroacuícolas adaptados a la sequía y la salinidad, así como el uso de variedades que reduzcan el consumo de agua y las emisiones.

Para aplicar eficazmente la Conclusión, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente pidió a las localidades desarrollar programas de acción ajustados a sus condiciones específicas y gestionar de forma flexible los recursos hídricos, la explotación de arena fluvial, el uso de aguas subterráneas y las construcciones en zonas ribereñas y costeras.

Las provincias y ciudades deben priorizar la protección de la vida y los bienes de los habitantes, actualizar los datos sobre zonas de riesgo y planificar la reubicación de los residentes en áreas vulnerables.

Además, se impulsará la aplicación de la ciencia y tecnología, la transformación digital y la construcción de bases de datos conectadas para mejorar los mecanismos de previsión, supervisión y alerta temprana de desastres naturales.

La protección y expansión de los manglares costeros se considera una medida esencial para aumentar la resiliencia ante los desastres naturales, proteger la costa y aprovechar los beneficios de los créditos de carbono. También se estudia el uso de materiales reciclados y sostenibles para sustituir parcialmente la arena fluvial en la construcción.

Los expertos destacan que el delta del río Mekong, responsable de alrededor del 95% del arroz exportado por Vietnam y de una gran parte de la producción acuícola nacional, no solo tiene una importancia estratégica desde el punto de vista económico, sino que desempeña un papel fundamental para la seguridad alimentaria del país.

Por ello, desarrollar soluciones integrales, pensando a largo plazo y con una fuerte coordinación regional para enfrentar el cambio climático es una tarea urgente, destinada no solo a proteger los medios de vida de millones de habitantes, sino también a garantizar el desarrollo sostenible de Vietnam en el futuro./.

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