Hanoi (Vietnam+) – Vietnam se acerca a convertirse en un centro regional de producción tecnológica e innovación, a medida que la inversión surcoreana avanza hacia actividades de mayor valor añadido, desde el ensamblaje hasta la producción avanzada y la Investigación y Desarrollo (I+D), observó Peter Kim, director general de HSBC en Corea del Sur.
El ejecutivo destacó que Vietnam figura de manera constante entre los destinos prioritarios de las empresas surcoreanas a la hora de distribuir sus inversiones a escala mundial. Corea del Sur es actualmente el mayor inversor extranjero acumulado en Vietnam, con más de 95.000 millones de dólares comprometidos en más de 10.400 proyectos.
Estos flujos de capital respaldan a unas 10.000 empresas surcoreanas en Vietnam, generan más de 900.000 empleos y contribuyen con casi el 30% del valor total de las exportaciones vietnamitas. El comercio bilateral se aproxima a los 95 mil millones de dólares, mientras ambos Gobiernos aspiran a elevar esta cifra a 150 mil millones de dólares para 2030.
Según Peter Kim, detrás de estas cifras se encuentran grandes empresas que que se han integrado profundamente en el tejido industrial vietnamita. Samsung ha invertido más de 23 mil millones de dólares y emplea a unas 90 mil personas, mientras que la inversión de LG supera los 8 mil millones de dólares, incluido un complejo de producción de pantallas por valor de 5,65 mil millones de dólares en la ciudad norteña de Hai Phong.
Hyosung ha comprometido 4 mil millones de dólares y prevé añadir un monto similar, mientras SK estudia inversiones en energía en el centro de Vietnam. Lotte, CJ, Doosan y cientos de proveedores también han ampliado su presencia en el país.
Los sectores beneficiados abarcan desde la electrónica, las pantallas y los textiles hasta la petroquímica, la logística, el comercio minorista, las finanzas, la energía limpia y las infraestructuras digitales.
Peter Kim señaló que los flujos de inversión se mueven en función de la confianza, mientras que esta se construye sobre la coherencia. En su opinión, Vietnam ha demostrado esa coherencia mediante la estabilidad macroeconómica, una política comercial abierta, con 17 tratados de libre comercio en vigor, y una fuerza laboral cada vez más cualificada.
El Centro de Investigación Global de HSBC registra que Vietnam atrae flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) superiores al 4% de su PIB, entre los niveles más elevados del Sudeste Asiático, y figura entre las economías de más rápido crecimiento de Asia.
De las líneas de ensamblaje a la I+D
Peter Kim señaló que la inversión surcoreana en Vietnam está subiendo en la cadena de valor, desde el ensamblaje hacia la producción avanzada y, posteriormente, hacia la investigación y el desarrollo.
El centro de investigación y estudio (I+D) de Samsung en Hanoi, valorado en 220 millones de dólares y considerado el mayor de su tipo en el Sudeste Asiático, cuenta actualmente con miles de ingenieros vietnamitas que trabajan en Inteligencia Artificial (IA), software y dispositivos de nueva generación.
A juicio del ejecutivo, los flujos de IED de alta calidad contribuirán a fortalecer las capacidades nacionales, acelerar la integración de los proveedores vietnamitas en las cadenas de suministro y desarrollar competencias técnicas avanzadas.
Vietnam ha superado la producción de 2 mil millones de teléfonos inteligentes. Para Peter Kim, el país está pasando gradualmente del ensamblaje de tecnología a la participación en su desarrollo.
Esta transformación también refleja una mayor convergencia entre las estrategias empresariales y las políticas nacionales. La Resolución 10-NQ/TW sobre el desarrollo del sector con inversión extranjera busca atraer IED de mayor valor añadido, incorporar a 10 mil empresas nacionales a las cadenas mundiales de suministro y atraer a grandes grupos multinacionales para establecer centros de I+D en Vietnam.
Según el ejecutivo, estas prioridades coinciden con el modelo de inversión de Corea del Sur, basado en la transferencia tecnológica, la localización de proveedores, la vinculación de la I+D y la mejora de las competencias de la fuerza laboral.
Las empresas surcoreanas han seguido este enfoque en Vietnam durante casi dos décadas, incorporando a cientos de proveedores vietnamitas a sus redes mundiales. La nueva inversión registrada procedente de Corea del Sur también aumentó más del 30% interanual en los primeros meses de 2026.
Hacia una mayor participación tecnológica
Peter Kim indicó que HSBC, presente en Vietnam desde 1870, es actualmente un socio bancario estratégico de empresas surcoreanas y extranjeras con inversión en el país, especialmente en la producción tecnológica y de alto valor añadido.
Para los inversores surcoreanos, Vietnam ofrece escala, recursos humanos y un entorno normativo cada vez más favorable. Para el país indochino, los flujos de inversión surcoreanos de alto valor añadido contribuyen a impulsar la transferencia tecnológica y abren una vía desde la producción en el país hacia el diseño y desarrollo de tecnología con participación vietnamita.
HSBC ofrece a estos inversores soluciones que incluyen asesoramiento local, gestión transfronteriza de efectivo, servicios de divisas, análisis de mercado y estructuración de financiación.
Peter Kim consideró que Vietnam se encuentra ante un nuevo punto de inflexión, al pasar de ser un destino de IED a convertirse en un socio en innovación. A su juicio, los futuros acuerdos de cooperación podrán generar un valor mayor, medido no solo por el comercio, sino también por el número de patentes, los equipos de ingenieros y la prosperidad conjunta que ambos países puedan generar./.