Hanoi (VNA)- La creciente popularidad de los conciertos musicales, los programas de entretenimiento y los productos creativos distribuidos a través de plataformas digitales demuestra que las formas de consumo e interacción cultural del público están experimentando una profunda transformación en Vietnam.
Paralelamente, está surgiendo un nuevo ecosistema cultural en el que la tecnología digital, las plataformas de contenido, las comunidades creativas y el público participan conjuntamente en la difusión y configuración de los valores culturales.
Según la Resolución No. 80-NQ/TW del Buró Político, la cultura constituye la base espiritual de la sociedad, una importante fuente de recursos internos, un motor del desarrollo socioeconómico y un componente esencial del poder blando nacional. En la era digital, los valores culturales deben impregnar todos los ámbitos de la vida social y convertirse en un pilar para un desarrollo rápido y sostenible.
La Resolución establece la orientación para construir un ecosistema cultural digital mediante el desarrollo de infraestructuras de datos culturales, plataformas de contenidos digitales, procesos de transformación digital e industrias culturales. En este modelo, el Estado desempeña un papel de facilitador y diseñador de políticas; las plataformas digitales se encargan de distribuir contenidos; los artistas y creadores generan valor; y el público no solo consume, sino que también participa activamente en la creación cultural.
Las plataformas digitales están transformando radicalmente el acceso a la cultura. Un video corto, una película en línea o una tendencia musical pueden alcanzar una enorme difusión en muy poco tiempo. En la actualidad, los espacios culturales ya no se limitan a las instituciones tradicionales, sino que también se desarrollan en entornos digitales y redes globales de interacción.
Según el profesor y doctor Trinh Sinh, de la Universidad de Cultura de Hanoi, el principal desafío no radica en la expansión de las tendencias globales, sino en la capacidad de identificar y fortalecer los valores esenciales de la cultura vietnamita. En el entorno digital, cuanto más definida es la identidad cultural, mayor es su capacidad de proyección.
Por ello, la Resolución 80-NQ/TW impulsa la construcción de una infraestructura nacional de datos culturales, plataformas vietnamitas de distribución de contenidos digitales, museos digitales, bibliotecas digitales, teatros en línea y espacios abiertos para la creatividad.
Dentro del ecosistema cultural digital, el público ha dejado de ser un receptor pasivo para convertirse en un actor que participa directamente en la creación y difusión de valores culturales.
El Artista del Pueblo Trung Hieu, director del Teatro de Hanoi, señaló que el éxito de numerosos conciertos con entradas agotadas y el interés masivo por contenidos relacionados con el patrimonio cultural demuestran que los jóvenes participan cada vez más activamente en la vida cultural. Esta realidad representa tanto un desafío como una oportunidad para que las artes tradicionales renueven sus formas de acercarse al público.
A través del programa de teatro escolar, numerosas obras literarias han sido adaptadas a los escenarios, permitiendo a los estudiantes acercarse a la cultura mediante experiencias directas y contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de espectadores, dijo.
De acuerdo con el profesor Trinh Sinh, para que el patrimonio cultural mantenga su vigencia en la vida contemporánea es necesario innovar las formas de narración y transmisión, transformando los valores culturales en productos atractivos y accesibles para las plataformas digitales.
Mientras Corea del Sur ha ampliado su influencia global mediante el K-pop y la industria cinematográfica, y Japón ha consolidado su presencia internacional a través del anime y el manga, Vietnam también dispone de una oportunidad única para convertir su vasto patrimonio cultural en una fuente de poder blando.
La clave, según el especialista, radica en desarrollar productos culturales profundamente arraigados en la identidad vietnamita, capaces de competir internacionalmente y de transmitir al mundo la historia, los valores y la visión de Vietnam.
El profesor Trinh Sinh destacó que los patrimonios culturales materiales e inmateriales constituyen el núcleo de la identidad nacional. La digitalización, conservación y promoción de estos valores no solo contribuyen a preservar la memoria colectiva, sino que también favorecen el desarrollo de las industrias culturales y el fortalecimiento del poder blando del país.
Numerosos expertos consideran que, en un contexto marcado por el rápido avance de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, el desafío no consiste únicamente en preservar el patrimonio cultural, sino también en mantener la capacidad de definir de manera autónoma la identidad y el sistema de valores de la nación.
Por ello, la Resolución 80-NQ/TW no solo representa una estrategia para el desarrollo cultural, sino también una orientación para el desarrollo humano, la preservación de la identidad nacional y el fortalecimiento de la competitividad del país en la era digital. La construcción de un ecosistema cultural moderno y profundamente arraigado en la identidad vietnamita será una base fundamental para garantizar un desarrollo sostenible y una integración cada vez más profunda en la comunidad internacional./.