Hanoi (VNA) - La mayoría de las empresas vietnamitas dedicadas a la ciencia y la tecnología continúan siendo de pequeña escala, disponen de recursos limitados y enfrentan numerosas dificultades para desarrollar actividades de investigación e innovación, lo que evidencia la necesidad de fortalecer el ecosistema de apoyo y consolidar los vínculos entre los distintos actores del sector.
Según datos de la Agencia Estatal para la Tecnología y la Innovación, adscrita al Ministerio de Ciencia y Tecnología, Vietnam cuenta con cerca de cuatro mil empresas emergentes y activas en este ámbito, que emplean a más de 30 mil trabajadores altamente calificados. En 2025, el sector generó una facturación superior a los 7,4 mil millones de dólares y las empresas privadas representaron el 98,5 % del total.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología informó que ha perfeccionado el marco jurídico y las políticas institucionales mediante la promulgación de decretos que desarrollan la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, regulan los fondos de capital de riesgo, establecen mecanismos para la creación de empresas derivadas (spin-off) y descentralizan hacia las localidades los procedimientos para el reconocimiento de empresas de alta tecnología.
Paralelamente, el país puso en marcha la Estrategia de Desarrollo del Sistema Nacional de Innovación y dio un nuevo impulso al mercado científico y tecnológico con la creación de la Bolsa Nacional de Ciencia y Tecnología, conectada con otras 19 plataformas de intercambio tecnológico a nivel local.
No obstante, los expertos advierten que, pese al elevado número de empresas científicas y tecnológicas, la presencia de compañías de gran escala sigue siendo reducida.
Hoang Duc Thao, presidente de la Asociación de Empresas de Ciencia y Tecnología de Vietnam, señaló que las empresas desarrollan cientos de iniciativas que generan beneficios tanto para las propias entidades como para la sociedad. Sin embargo, consideró que las oportunidades de crecimiento siguen siendo limitadas debido a las dificultades para acceder a tecnología, capital, recursos humanos y redes comerciales, además de la competencia entre compañías con objetivos similares.
Los especialistas también señalaron que gran parte de los resultados de la investigación permanece en la fase de laboratorio, mientras que las empresas requieren tecnologías ya validadas y listas para su rápida comercialización. A ello se suma la escasez de organizaciones intermediarias especializadas en transferencia tecnológica, lo que limita la conexión entre científicos y empresas y aumenta los costos, los plazos y los riesgos asociados a la incorporación de nuevas tecnologías.
Ante este escenario, diversas voces del sector consideran prioritario desarrollar organizaciones profesionales de transferencia tecnológica, establecer mecanismos que faciliten el acceso de las empresas a nuevas tecnologías y crear bolsas digitales de intercambio tecnológico, junto con fondos de contrapartida para cubrir los riesgos asociados a la transferencia tecnológica. Estas medidas permitirían reducir los costos de investigación y acelerar la comercialización de nuevos productos.
Por su parte, Dang Duc Anh, director interino del Instituto de Investigación de Políticas y Estrategias, afirmó que la clave para superar los desafíos del sector radica en fortalecer la cooperación entre los organismos de gestión, los institutos de investigación, las universidades y las empresas, con el fin de impulsar la transferencia tecnológica y la comercialización de los resultados científicos.
Asimismo, abogó por establecer mecanismos que incentiven la inversión empresarial en investigación y desarrollo (I+D), al tiempo que amplíen el acceso a financiamiento preferencial, tecnologías avanzadas y recursos humanos altamente calificados./.