Hanoi (VNA) - Ubicada a más de 30 kilómetros al sur del centro de Hanoi, la aldea artesanal de Chuyen My es considerada la cuna del oficio de la incrustación de nácar y del lacado tradicional, conservando cerca de mil años de excelencia artesanal y reflejando la vida cultural y la creatividad del pueblo vietnamita a través de generaciones.
Según documentos locales, el oficio de incrustación de nácar surgió en Chuyen My hacia el siglo XI, durante la dinastía Ly, y se desarrolló ampliamente en las aldeas de Chuon Thuong, Chuon Ha, Chuon Trung, Chuon Ngo y Boi Khe.
Los habitantes veneran a Truong Cong Thanh como fundador del oficio. La tradición cuenta que, tras prestar destacados servicios bajo el reinado del rey Ly Nhan Tong, regresó a su tierra natal y enseñó la técnica de ensamblar conchas de nácar y caracolas para crear motivos decorativos, sentando las bases de una actividad artesanal que perdura hasta nuestros días.
Uno de los rasgos distintivos de la incrustación de nácar en Chuyen My es la meticulosidad de cada etapa de producción. A partir de simples fragmentos de conchas, los artesanos realizan procesos de corte, pulido, grabado, ensamblaje y lustrado para crear delicados diseños sobre superficies de madera lacada y dorada o sobre laca tradicional. Paralelamente, el arte del lacado utiliza laca natural combinada con oro, plata, cáscaras de huevo y nácar para elaborar piezas de gran profundidad estética y notable durabilidad.
Las obras producidas en la aldea suelen representar temas profundamente vinculados a la identidad cultural vietnamita, como el conjunto simbólico de pino, crisantemo, bambú y albaricoque, escenas de la vida rural, figuras de dragones y fénix, así como retratos de personajes históricos y personalidades destacadas.
Desde muebles tradicionales hasta cuadros incrustados, jarrones y otras piezas de artesanía de alta gama, todas reflejan el elevado nivel técnico y artístico de la aldea.
Además de preservar las técnicas tradicionales, numerosos talleres han renovado sus diseños e incorporado elementos contemporáneos para responder a las demandas de los mercados nacional e internacional. Actualmente, Chuyen My cuenta con 20 artesanos reconocidos por el Estado y miles de trabajadores vinculados al oficio.
Recientemente, la aldea artesanal de incrustación de nácar y lacado de Chuyen My fue admitida oficialmente en la Red Mundial de Ciudades Artesanales Creativas, junto con la aldea de escultura y lacado artístico de Son Dong. Junto con las aldeas de cerámica de Bat Trang y de seda de Van Phuc, Hanoi suma ya cuatro miembros en esta red, situando a Vietnam como el segundo país con más integrantes del mundo, solo por detrás de Irán.
La incorporación a esta red internacional no solo reafirma el valor cultural, técnico y la vitalidad de la artesanía tradicional vietnamita, sino que también abre nuevas oportunidades para promover la marca de la aldea, desarrollar el turismo artesanal, ampliar los mercados de exportación y fortalecer los intercambios creativos con otros países. Asimismo, constituye un incentivo para que Chuyen My continúe preservando su patrimonio, formando nuevas generaciones de artesanos y difundiendo la belleza de la cultura vietnamita en el contexto de la integración internacional.
Hanoi reafirmó su compromiso de fortalecer la cooperación internacional, impulsar la conservación y promoción de los oficios tradicionales, apoyar la innovación, el diseño, el desarrollo de marcas, la formación de recursos humanos y la mejora de la competitividad de los productos artesanales de la capital.
Según el doctor Darlie Oommen Koshy, vicepresidente del Consejo Mundial de Artesanía AISBL, las aldeas artesanales de Chuyen My y Son Dong han demostrado que la artesanía no pertenece al pasado, sino que forma parte de la vida contemporánea, genera medios de subsistencia y contribuye al crecimiento económico. Por ello, destacó que debe ser reconocida como un componente esencial de la economía creativa mundial./.