La adhesión de Vietnam a la ASEAN en 1995 transformó el panorama económico regional. En los 31 años transcurridos desde entonces, el comercio entre Vietnam y el bloque no solo se ha multiplicado casi 30 veces, desde los apenas 3.000 millones de dólares registrados en aquel momento, sino que el país indochino se ha consolidado como un miembro plenamente integrado y un motor importante del crecimiento regional, al fortalecer las cadenas de suministro y contribuir de manera significativa a la prosperidad común del Sudeste Asiático.
Hub manufacturero y mercado estratégico
El comercio entre Vietnam y la ASEAN alcanzó en 2025 casi 91.000 millones de dólares, 7.000 millones más que en 2024 y casi 30 veces el nivel registrado cuando Vietnam ingresó en la agrupación. Las exportaciones vietnamitas al bloque sumaron 38.400 millones de dólares, mientras que las importaciones ascendieron a 52.500 millones, según datos del Departamento de Aduanas.
Esta tendencia se mantuvo durante los primeros cinco meses de 2026, cuando las exportaciones de Vietnam a la ASEAN alcanzaron 18.500 millones de dólares, un 16,9% más interanual, y las importaciones se situaron en 27.100 millones, un aumento del 21,6%.
El déficit comercial de Vietnam con la ASEAN, superior a 14.000 millones de dólares en 2025, también reviste importancia estratégica para toda la región. En un contexto en el que Vietnam mantiene un superávit comercial global, el incremento de sus importaciones desde el bloque refleja su papel como un gran mercado de consumo y un importante destino para los productos de los países miembros.
La ASEAN, además, actúa como un proveedor estratégico de insumos esenciales para la industria vietnamita. Desde combustibles y materias primas hasta maquinaria pesada, componentes electrónicos y repuestos, los suministros procedentes de países como Tailandia, Malasia y Singapur desempeñan un papel fundamental. Estos bienes intermedios son procesados y ensamblados en plantas vietnamitas para posteriormente exportarse a los mercados internacionales, fortaleciendo así la resiliencia de las cadenas de suministro regionales.
Según el experto Le Quoc Phuong, exdirector adjunto del Centro de Información Industrial y Comercial, dependiente del Ministerio de Industria y Comercio, la profunda integración económica de Vietnam constituye una base fundamental para el desarrollo de estos vínculos.
Los acuerdos de integración económica, entre ellos la Zona de Libre Comercio de la ASEAN (AFTA), el Acuerdo de Comercio de Mercancías de la ASEAN (ATIGA) y la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), así como otros mecanismos de cooperación ASEAN+, han contribuido a reducir numerosos aranceles al 0-5% e impulsar el comercio intrarregional.
La ASEAN también figura entre las principales fuentes de inversión extranjera directa en Vietnam, mientras que las empresas vietnamitas incrementan sus inversiones en países como Laos, Camboya, Filipinas e Indonesia, contribuyendo al desarrollo de infraestructuras, la creación de empleo y el crecimiento económico regional.
Hacia un polo regional de alta tecnología
Tras 31 años de integración, Vietnam ha avanzado considerablemente dentro del grupo CLMV, integrado por Camboya, Laos, Myanmar y Vietnam, y trabaja para reducir la brecha con las economías de la ASEAN-6, formada por Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Brunei.
Para contribuir aún más al posicionamiento del bloque en la economía mundial, el país aspira a avanzar hacia segmentos de mayor valor añadido.
En la próxima etapa, la contribución de Vietnam a la prosperidad común de la ASEAN no se limitará al comercio, sino que también estará orientada a modernizar las cadenas de valor, impulsar la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) y desarrollar centros regionales de producción de alta tecnología.
Según el profesor asociado y doctor Nguyen Thuong Lang, Vietnam debe identificar industrias con potencial para convertirse en centros regionales de producción y manufactura, entre ellas los vehículos eléctricos, los semiconductores, las tecnologías energéticas, los drones, los dispositivos digitales y otros sectores de alta tecnología.
Una vez definidos los sectores prioritarios, el país debe impulsar con fuerza la investigación, el desarrollo y la innovación para dominar tecnologías estratégicas, construir ecosistemas industriales sólidos y desarrollar complejos de fabricación a gran escala.
El experto señaló además que una cooperación estrecha con empresas globales será fundamental para facilitar la transferencia de tecnología, adquirir capacidades de gestión y modernizar la estructura organizativa de las plantas de producción.
De miembro recién incorporado, Vietnam se ha convertido en una economía dinámica y altamente abierta, con un papel cada vez más relevante en la estructura comercial y de inversión de la ASEAN. El país es, al mismo tiempo, un mercado de unos 100 millones de habitantes, una importante base productiva, un destino atractivo para la inversión y un inversor cada vez más activo dentro del bloque.
El desarrollo de Vietnam está, por tanto, estrechamente vinculado al de la ASEAN, mientras que su crecimiento genera una mayor demanda de productos regionales, amplía las oportunidades de inversión y fortalece las cadenas de suministro y la competitividad de la Comunidad Económica de la ASEAN, el marco de integración económica de los países del bloque./.