Tuve que viajar al distrito capitalino de Soc Son, donde cuenta laleyenda que el patrón Thanh Giong sacó arbustos de planta como armas para lucharcontra los agresores chinos, y compró esos “bambúes dorados” cultivándolos encasa, reveló Nguyen Van Nam.
Prefiero el bambú dorado al bambú verdeporque es más flexible y por eso es más fácil doblarlos, expresó.
Paraobtener mil dragones de bambú de un metro y medio de altura cada uno, Nguyen VanNam cultivó unas dos mil plantas y se esmeró cada día en dar forma a esosbonsáis.
Tras más de seis años, el agricultor ha logrado cumplir lalabor, convirtiendo los bambúes en dragones que vuelan hacia el cielo conorgullo.
Además, Nguyen Van Nam cultivó tres arbustos de bambú queimitan la figura de la nación y una enorme planta de “ngau” (aglaia) en forma dela Tierra con las palabras “Hoa Binh” (Paz), todos como obsequios a la capitalmilenaria.
Me gustaría ofrecer el fruto de mi labor a Ha Noi como unamuestra de los calurosos sentimientos de los campesinos vietnamitas, confirmó.
En la última década, Nguyen Van Nam ha regalado bonsáis para eventosimportantes en Ha Noi como los vigésimosegundos Juegos del Sureste Asiático (SEAGames 22) y la Cumbre de la ASEAN./.