El banco singapurense UOB ha ratificado su estimación de crecimiento de Vietnam en un 7% para 2026, al valorar su resiliencia frente a desafíos globales como las presiones inflacionarias, los altos precios de la energía y la inestabilidad geopolítica.
En su análisis económico, la entidad financiera también destacó la progresiva estabilización del tipo de cambio del dong vietnamita, al proyectar que el precio del oro mantendrá una tendencia de consolidación en sus niveles actuales a corto plazo.
Alto crecimiento ante nuevos desafíos
La economía de Vietnam se encamina a un crecimiento del 7,83% interanual en los primeros tres meses de 2026, una cifra inferior al 8,46% del cuarto trimestre de 2025, pero que aún supera el 7,0% estimado por el banco UOB y el 7,6% proyectado por Bloomberg.
Esta tendencia positiva se sustenta impulsada firmemente por los sectores manufacturero, de la construcción y servicios. Paralelamente, las exportaciones aumentaron un 19,1% interanual, mientras que la atracción de inversión extranjera directa sumó un avance del 9,1%, aportando un flujo real de 5,41 mil millones de dólares al desarrollo del país.
Esa última tendencia se mantuvo al alza en buena medida porque las empresas han seguido diversificando sus cadenas de suministro para adaptarse a los vaivenes del comercio mundial.
Sin embargo, la inflación continuó subiendo hasta el 5,6% en mayo, frente al 5,5% de abril y el 4,7% de marzo, alcanzando así su nivel más alto en seis años.
El crecimiento de la producción industrial se desaceleró al 9% en mayo, por debajo del 10% del mes anterior, y como promedio, para el segundo trimestre de 2026, solo aumentó un 9,5%, por debajo del 11% registrado en enero-marzo.
Entre tanto, el comercio exterior comenzó a reflejar un enfriamiento en mayo, mes en el que las exportaciones crecieron un 18%, tres puntos porcentuales menos que el 21% reportado en abril; mientras que las importaciones se dispararon un 33,8%.
Esta asimetría en los flujos comerciales llevó a Vietnam a registrar un déficit de 12,7 mil millones de dólares en el acumulado de los primeros cinco meses del año, un marcado contraste respecto al superávit de cinco mil millones de dólares obtenido en el mismo periodo de 2025, consolidándose además como el mayor desbalance comercial negativo en casi tres décadas.
Aun así, las previsiones del Banco Mundial sitúan la expansión del PIB vietnamita en un 6,8% y la inflación en un 4,2% para 2026, haciendo hincapié en cómo las tensiones geopolíticas en Oriente Medio repercuten en el comercio y el precio de los hidrocarburos.
La evaluación de UOB, por su parte, coincide en que los precios de la energía y los posibles cambios en la política arancelaria de Estados Unidos siguen siendo fuentes latentes de incertidumbre, aunque destaca que Vietnam experimenta un fuerte alivio coyuntural gracias a la masiva ola de desarrollo e inversión global en infraestructura de inteligencia artificial (IA).
Por ello, mantuvo su pronóstico alentador de un crecimiento económico de 7,0% para Vietnam en 2026, aun cuando en el segundo y tercer trimestres esa cifra podría oscilar alrededor del 6,7%.
Estabilidad cambiaria y auge del oro
Según los expertos de UOB, el control de la inflación representa actualmente el principal desafío para el Banco Estatal de Vietnam. Tras registrar un promedio del 4,3% en el acumulado de los primeros cinco meses del año, el indicador presiona el límite de la meta oficial del 4,5% y amenaza con cerrar el ejercicio anual escalando hasta el 5,5%.
Ante este escenario, sumado a la persistente depreciación del dong, se prevé que el Banco Estatal de Vietnam mantenga sin cambios el tipo de interés oficial, al tiempo que sigue promoviendo la estrategia de incentivar costes de financiamiento crediticio más bajos con el fin de apoyar a las empresas y a las personas.
Sin embargo, la presión sobre la liquidez aumenta a medida que se recupera la demanda de crédito. Para el cierre de abril, los préstamos concedidos rebasaron los 732 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 18,26% interanual, mientras que la liquidez total solo se expandió un 7,7 % desde enero. Esta asimetría ha empujado a varios bancos a subir las tasas de interés de los depósitos.
En contraste, el tipo de cambio del dong se ha mantenido más estable, fluctuando entre las 26 mil 291 y 26 mil 372 dongs por dólar entre abril y mayo. El reporte de UOB asocia esta estabilidad a la oportuna intervención del Banco Estatal mediante un contrato a plazo revocable a 180 días de 26 mil 850 dongs/dólar contribuyó a estabilizar las expectativas del mercado y a frenar la especulación.
En lo que respecta al oro, UOB valoró que el metal precioso necesita más tiempo para consolidarse antes de que se forme una nueva tendencia alcista.
A pesar de la cautela a corto plazo, la entidad financiera mantuvo una valoración positiva de las perspectivas a largo plazo del oro para Vietnam, pronosticando que los precios alcanzarán los cuatro mil 600 dólares por onza en el tercer trimestre de 2026, los cuatro mil 800 dólares en la etapa entre octubre y diciembre, y los cinco mil en los primeros tres meses de 2027./.