Hanoi (VNA) - Sesenta y cinco años del inicio de la tragedia del Agente Naranja en Vietnam, las consecuencias de la exposición a este producto químico tóxico siguen afectando a numerosas familias y se transmiten a lo largo de varias generaciones.
En el Día de las Víctimas del Agente Naranja de Vietnam, que se conmemora el 10 de agosto, las políticas y programas implementados muestran que los esfuerzos para superar las secuelas de la guerra han evolucionado desde la asistencia inmediata hacia la mejora de las condiciones de vida a largo plazo de las víctimas y sus familias.
Del apoyo inmediato a garantizar condiciones de vida a largo plazo
Vietnam lleva décadas desarrollando políticas destinadas a apoyar a las víctimas del Agente Naranja y sus familias. Estas medidas abarcan subsidios preferenciales, atención médica y rehabilitación funcional, así como formación profesional, creación de empleo y apoyo a los medios de subsistencia, con el objetivo de aliviar las dificultades y ayudar a las familias a estabilizar sus vidas.
En 2026, estos esfuerzos alcanzaron una nueva etapa con la puesta en marcha, por primera vez a escala nacional, de un programa específico para sustituir viviendas temporales y deterioradas de los hijos biológicos de personas que participaron en la resistencia y sufrieron los efectos de sustancias químicas tóxicas.
En marzo pasado, el Primer Ministro promulgó el despacho N.º 270/TTg-KGVX, mediante el cual aprobó una política de apoyo a la construcción y reparación de viviendas para este grupo, utilizando recursos no empleados del Fondo "Por los Pobres".
La iniciativa reviste especial importancia al ampliar, por primera vez, las políticas de vivienda a los hijos biológicos de personas afectadas por sustancias químicas durante la guerra. De este modo, las medidas destinadas a superar las secuelas del Agente Naranja ya no se limitan a los afectados directos, sino que también prestan atención a las generaciones que continúan sufriendo sus consecuencias.
En la provincia sureña de Vinh Long, una revisión identificó 90 hogares de hijos biológicos de personas afectadas por sustancias químicas que reciben subsidios mensuales, viven en viviendas temporales o deterioradas y necesitan apoyo habitacional.
En Quang Tri, el censo registró 361 hogares que cumplen los requisitos para recibir esta ayuda en toda la provincia. A finales de julio de 2026, se habían iniciado las obras de 2.092 viviendas y casi 900 ya habían sido terminadas, con la participación de oficiales y soldados del Ejército, que aportaron más de 44.000 jornadas de trabajo para construir y reparar viviendas.
Según el teniente general Nguyen Huu Chinh, presidente de la Asociación de Víctimas del Agente Naranja/Dioxina de Vietnam, durante el período 2021-2025 la organización recaudó unos 92 millones de dólares para apoyar a las víctimas, de los cuales alrededor de 88 millones de dólares se destinaron directamente a estas personas y sus familiares.
Mayor apoyo de la comunidad internacional
Paralelamente a los esfuerzos nacionales, la superación de las consecuencias del Agente Naranja cuenta con una creciente atención y apoyo de la comunidad internacional.
En octubre de 2023, la Cámara de Representantes de Bélgica aprobó por unanimidad, con el respaldo de los 134 diputados presentes, una resolución de apoyo a las víctimas del Agente Naranja en Vietnam. Posteriormente, se pusieron en marcha diversas iniciativas de cooperación, incluidos programas destinados a mejorar los medios de subsistencia, generar empleo y aumentar los ingresos de las víctimas.
Estados Unidos también continúa siendo un socio importante de Vietnam en los esfuerzos para superar las secuelas de la guerra. Un proyecto de apoyo a las personas con discapacidad, implementado conjuntamente por el Gobierno vietnamita y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), ha permitido a más de 32.000 personas con discapacidad y víctimas del Agente Naranja acceder a servicios de atención médica, rehabilitación, apoyo a los medios de subsistencia e integración comunitaria.
La cooperación bilateral también se extiende a la descontaminación de la dioxina. Tras la finalización del proyecto de saneamiento ambiental en el aeropuerto de Da Nang, unas 32,4 hectáreas de terreno contaminado fueron tratadas y entregadas para su utilización en actividades de defensa y seguridad, así como para el desarrollo socioeconómico. Mientras tanto, continúa en el aeropuerto de Bien Hoa el mayor proyecto de descontaminación de dioxina realizado hasta la fecha.
Junto con los programas de cooperación, las consecuencias del Agente Naranja continúan suscitando la atención de la comunidad internacional a través de diversas actividades de sensibilización y defensa de los derechos de las víctimas.
La demanda presentada por Tran To Nga contra las empresas químicas que fabricaron y suministraron el Agente Naranja al ejército estadounidense ha mantenido durante años el interés de la opinión pública internacional. El proceso ha contribuido a visibilizar las consecuencias del uso de sustancias químicas tóxicas durante la guerra y sus efectos prolongados sobre varias generaciones.
Sesenta y cinco años después de la tragedia del Agente Naranja, numerosas familias vietnamitas siguen afrontando sus consecuencias, por lo que la atención a las víctimas constituye una tarea de largo plazo.
Desde la construcción de viviendas y los programas de rehabilitación y apoyo a los medios de vida hasta la descontaminación de dioxina y la cooperación internacional, las distintas iniciativas convergen en un mismo objetivo: ayudar a las víctimas y sus familias a mejorar y estabilizar sus condiciones de vida y, paso a paso, mitigar las secuelas dejadas por la guerra./.