Hanoi (VietnamPlus) - Vietnam considera la movilización, asignación y uso eficiente de los recursos financieros, junto con una coordinación armoniosa entre las políticas monetaria y fiscal, como factores clave para alcanzar su objetivo de crecimiento económico de dos dígitos en el período 2026–2030.
Durante el seminario “Movilización eficaz de capital para el objetivo de crecimiento de dos dígitos”, celebrado el 12 de marzo de 2026, responsables, expertos y dirigentes de instituciones financieras subrayaron la urgencia de construir un ecosistema financiero multinivel, orientado hacia un modelo de movilización de capital diversificado y sostenible, reduciendo progresivamente la dependencia del crédito bancario.
Para lograr una tasa media de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) superior al 10% anual, en línea con la Resolución del XIV Congreso del Partido Comunista de Vietnam, la economía requiere profundas reformas en su estructura de capital.
Según el viceministro de Finanzas, Nguyen Duc Chi, la meta de movilizar una inversión social total equivalente al 40% del PIB en el período 2026–2030 es ambiciosa, pero viable si se liberan los recursos potenciales.
El funcionario precisó que el principal desafío ya no reside en la magnitud del capital, sino en su capacidad de absorción y en su asignación eficiente. En 2025, el PIB creció un 8,02% y el capital movilizado alcanzó aproximadamente 1,15 millones de billones de dongs, sentando una base sólida para la siguiente etapa.
Sin embargo, la demanda de capital para infraestructuras estratégicas y expansión productiva continúa aumentando, mientras que el mercado de capitales y los fondos de inversión aún no han desarrollado plenamente su potencial.
El viceministro propuso reducir el coeficiente ICOR (Incremental Capital-Output Ratio) de 6,3 a 4,8 para sostener un crecimiento elevado, mejorando así la eficiencia en el uso del capital.
Asimismo, señaló que el presupuesto estatal debe desempeñar el papel de “capital semilla”, concentrándose en proyectos con alto efecto multiplicador y evitando la dispersión de recursos.
En el ámbito monetario, el Banco Estatal de Vietnam continuará aplicando una política flexible y proactiva, garantizando liquidez suficiente con tipos de interés razonables y priorizando sectores como la economía digital, verde y circular.
Durante el último año, el crédito creció más del 19%, lo que abre margen para la expansión en 2026. Paralelamente, se están ajustando los mecanismos de asignación crediticia para dirigir los recursos hacia la producción y los sectores prioritarios.
El sistema bancario desempeña un papel clave en la modernización digital mediante la simplificación de trámites, el acceso más rápido al crédito, la transparencia en las tasas de interés y la promoción de pagos electrónicos, reduciendo así los costes para empresas y ciudadanos. El capital bancario se orienta cada vez más a proyectos tecnológicos e infraestructuras estratégicas.
En paralelo, el desarrollo del mercado bursátil se considera una solución decisiva para establecer un canal de financiación a medio y largo plazo. La prevista reclasificación de Vietnam como “mercado emergente secundario” en septiembre de 2026 representa un hito relevante, ya que podría facilitar la entrada de mayores flujos de capital internacional.
Para lograrlo, las autoridades prevén medidas como el perfeccionamiento del marco institucional, la diversificación de productos financieros, la promoción de salidas a bolsa vinculadas a cotizaciones, el desarrollo de la base inversora, la transformación digital y el fortalecimiento de la supervisión del mercado.
Estas iniciativas buscan elevar la transparencia, la seguridad y el atractivo del mercado bursátil, reduciendo la presión sobre el sistema bancario en la provisión de capital a largo plazo.
Los economistas sostienen que una mejora en la calificación del mercado no solo reforzará la confianza de los inversores internacionales, sino que también permitirá al mercado bursátil desempeñar un papel más relevante en la economía nacional.
Asimismo, el establecimiento de un Centro Financiero Internacional en Vietnam se perfila como una estrategia clave para aumentar la competitividad del país, actuando como plataforma institucional para la gestión de riesgos y la atracción de capital extranjero a largo plazo.
Los analistas concluyen que la sinergia entre una política fiscal activa, un mercado de capitales transparente y un sistema bancario moderno constituirá una base sólida para el crecimiento. En un contexto global incierto, la eficiencia en la movilización de recursos será determinante.
Lograr un crecimiento económico de dos dígitos no depende únicamente del aumento del volumen de capital disponible, sino también de la mejora de los estándares de gobernanza y del aprovechamiento de las oportunidades de la transformación digital. Con mecanismos de financiación más ágiles y eficientes, Vietnam avanza hacia su objetivo de convertirse en una nación desarrollada y de altos ingresos para 2045./.