Finanzas verdes, clave para impulsar la transición de Vietnam hacia una economía baja en carbono

Las finanzas verdes se consolidan como un motor para la transformación sostenible de las empresas vietnamitas, facilitando el acceso a capital y mejorando su competitividad global.

Cosecha de arroz con bajas emisiones en la Cooperativa de Servicios Agrícolas de Hong Phat, comuna de Vinh Thanh, provincia de Ca Mau. Foto: VNA.
Cosecha de arroz con bajas emisiones en la Cooperativa de Servicios Agrícolas de Hong Phat, comuna de Vinh Thanh, provincia de Ca Mau. Foto: VNA.

Hanoi (VNA) - Las empresas coinciden en que ampliar el acceso al financiamiento sostenible será determinante para impulsar la modernización tecnológica, reducir las emisiones y fortalecer la competitividad del país frente a las crecientes exigencias ambientales de los mercados internacionales.

Las finanzas verdes, base para adaptarse a los estándares globales


Según Giandomenico Zappia, presidente de EuroCham Vietnam, las finanzas sostenibles no se limitan a la emisión de bonos verdes o a la concesión de préstamos preferenciales. Representan, en realidad, un cambio profundo en la forma en que las instituciones financieras evalúan el valor y el riesgo de un proyecto.

Un proyecto con bajos costos iniciales de inversión, pero con un elevado consumo energético, altas emisiones contaminantes o incapaz de cumplir futuras normas ambientales, difícilmente puede considerarse una inversión eficiente.

En contraste, los edificios y proyectos verdes permiten reducir los costos operativos, aumentar la ocupación, incrementar el valor de los activos y mejorar el acceso al financiamiento internacional. La experiencia de mercados desarrollados muestra que los inmuebles con certificaciones verdes suelen alcanzar alquileres entre un 5% y un 7% superiores a los de edificios convencionales, además de resultar más atractivos para los inversionistas.

El representante de EuroCham señaló asimismo que Vietnam avanza gradualmente en la construcción de un mercado de finanzas verdes mediante la adopción de una clasificación nacional de proyectos verdes, la ampliación del crédito verde y el desarrollo del mercado de bonos verdes.

Sin embargo, con una cartera de créditos inmobiliarios que alcanzó unos 76,9 mil millones de dólares estadounidenses a finales de 2025, el desafío ya no consiste únicamente en ampliar el volumen del financiamiento, sino en garantizar que los recursos se destinen a proyectos capaces de generar valor sostenible a largo plazo.

Desde la perspectiva del sector bancario, Nguyen Thi Thu Ha, integrante del Consejo de Miembros de Agribank, afirmó que la transición verde se ha convertido en una prioridad estratégica para la banca vietnamita, con el objetivo de acompañar a las empresas en el cumplimiento de las metas de crecimiento verde y del compromiso nacional de alcanzar emisiones netas cero en 2050.

En 2025, Agribank destinó alrededor de 15,4 mil millones de dólares estadounidenses a programas de crédito preferencial enfocados en la agricultura de alta tecnología, la agricultura limpia, el procesamiento de productos agroforestales y pesqueros, así como proyectos de producción sostenibles y respetuosos con el medioambiente.

La entidad también emitió bonos verdes por un valor de unos 192 millones de dólares estadounidenses, marcando el paso de un modelo tradicional de captación de recursos hacia uno orientado específicamente al financiamiento de proyectos de desarrollo sostenible.

El respaldo al financiamiento verde no proviene únicamente de los bancos nacionales. Diversas instituciones financieras internacionales están ampliando sus mecanismos de apoyo para facilitar a las empresas vietnamitas el acceso a capital sostenible.

De acuerdo con Vu Hong Phong, especialista técnico del programa EDGE de la Corporación Financiera Internacional (IFC), la certificación de edificios verdes ha dejado de ser un simple estándar técnico para convertirse en un auténtico "pasaporte" que permite acceder a créditos verdes, bonos verdes y otras fuentes de inversión internacional.

Cuando el ahorro energético, la eficiencia en el uso del agua y la reducción de emisiones pueden medirse conforme a estándares internacionales, las instituciones financieras cuentan con mayores elementos para evaluar la calidad de los activos y el nivel de riesgo de cada proyecto.

Un motor para la transformación del modelo productivo

Vietnam ya cuenta con ejemplos de proyectos que han logrado captar financiación internacional gracias al cumplimiento de estándares de construcción sostenible. Entre ellos destacan un préstamo sindicado de 150 millones de dólares destinado al sistema educativo Vinschool y la emisión de bonos verdes del Grupo Plásticos Binh Thuan, respaldados por GuarantCo.

Estos casos demuestran que, además de cumplir los requisitos ambientales, las empresas pueden ampliar su acceso a fuentes de financiamiento a largo plazo en condiciones más competitivas.

Según Chu Thi Lan Hương, asesora en criterios ESG de Techcombank y vicepresidenta del Comité de Finanzas Sostenibles de EuroCham, Vietnam necesitará aproximadamente 368 mil millones de dólares hasta 2040 para alcanzar su objetivo de emisiones netas cero.

El reto es aún mayor si se considera que el sector de la construcción representa entre el 36% y el 40% del consumo total de energía del país y genera alrededor del 25% de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero. Estas cifras evidencian que la transición verde difícilmente podrá materializarse sin instrumentos financieros adecuados.

Lan Huong explicó que actualmente las empresas pueden recurrir a diversos mecanismos de financiación, entre ellos créditos verdes, bonos verdes, bonos vinculados a objetivos de sostenibilidad y líneas de crédito preferenciales ofrecidas por instituciones financieras internacionales.

Sin embargo, el factor determinante ya no es que un proyecto lleve la etiqueta de "verde", sino que sea capaz de demostrar su viabilidad económica y su capacidad para generar flujos de caja.

Las instituciones financieras priorizan cada vez más los llamados "Bankable Green Projects" (Proyectos verdes financiables), es decir, proyectos que no solo cumplen con los criterios ambientales, sino que también presentan modelos de negocio viables, una gestión transparente de los riesgos y perspectivas claras de recuperación de la inversión.

Para acceder al financiamiento verde, las empresas deben cuantificar de forma rigurosa los beneficios derivados del ahorro energético, la reducción de emisiones y la eficiencia operativa, además de desarrollar sistemas transparentes de información ESG desde las primeras etapas de preparación de cada proyecto.

Los especialistas coinciden en que, en un contexto en el que las normas sobre carbono y los criterios ESG se están convirtiendo en el nuevo "pasaporte" para el acceso de los productos a los mercados internacionales, las finanzas verdes ya no constituyen únicamente un instrumento para captar capital.

Se han transformado en un poderoso motor para la reestructuración de los modelos de producción. Al orientar el financiamiento hacia proyectos que promueven la eficiencia energética, el uso de materiales de bajas emisiones y la incorporación de tecnologías limpias, las empresas no solo estarán mejor preparadas para superar las nuevas barreras comerciales, sino que también fortalecerán las bases de un crecimiento sostenible y elevarán su competitividad dentro de las cadenas globales de valor./.

VNA

Ver más

Completan el descenso de la primera jaula de acero del sistema de muro de contención en la estación S3. (Fuente: VNA)

Hanoi avanza en la construcción de la línea de ferrocarril urbano número 5

La Junta de Gestión del Ferrocarril Urbano de Hanoi (MRB), junto con el consorcio contratista EPC, completó el descenso de la primera jaula de acero del sistema de muro de contención en la estación S3, del proyecto de la línea de ferrocarril urbano número 5 (Van Cao - Ngoc Khanh - Lang - Hoa Lac).